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Cusco: miles reconocen el tradicional rito del puente Q'eswachaca

Puente se encuentra en la provincia de Canas en Cusco y es elaborado anualmente tras un hermoso ritual

Cusco: miles reconocen el tradicional rito del puente Q'eswachaca

Cusco: miles reconocen el tradicional rito del puente Q'eswachaca

03 de Julio del 2015 - 12:24 » Textos: Juan Carlos Sequeiros » Fotos: Correo Cusco

El prodigio de la sabiduría de nuestros antepasados se demuestra en su máxima expresión en el proceso de construcción del puente Q´eswachaca (Cusco), cuyos saberes y conocimientos en su construcción han sido declarados por Unesco Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, informó la ministra de Comercio Exterior y Turismo Magali Silva.

La funcionaria también informó que el puente Q’eswachaka, ubicado en la provincia de Canas, en las alturas de Cusco, forma parte además del Qhapaq Ñan, el portentoso sistema vial que unió el antiguo Tahuantinsuyo a lo largo de más de 30 000 kilómetros y que la Unesco también declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad en una decisión sin precedentes, ya que su postulación fue formulada por Argentina, Bolivia, Colombia, Chile Ecuador y Perú.

El Q´eswachaca tiene una extensión de 28 metros de largo y 1,20 metros de ancho. A pesar de su aparente fragilidad, desafía las aguas del rio Apurímac y representa la espiritualidad y la relación del hombre con la naturaleza. “Son vínculos que se renuevan al ser fabricado a mano en una faena colectiva”, remarcó la ministra.

El líder espiritual de esta tradición es el sacerdote andino Cayetano Ccañahuire, quien afirmó: ‘’Pido permiso a la santa tierra Pachamama y a los Apus. En la mesa ritual les ofrezco productos como hojas de coca, incienso, garbanzos, pallares, grasa animal y vino. La ofrenda es con todo nuestro corazón. A un costado del puente se queman los productos durante todo el día y también los tres días que siguen’’.

Uno de los Chakaruwaq, Victoriano Arizapana, ha participado en la construcción del puente durante 32 años ininterrumpidos. Dice: “Lo aprendí de mi padre y ahora le enseño a mi hijo y a mis nietos. El puente siempre fue así, desde nuestros ancestros. Para armar las sogas se necesita mucha fuerza, y también para tensarlas. El trabajo es fuerte, hay que jalar, pisar, es muy duro. Al final, cuando ya está construido el nuevo puente, pasan el padrino, las autoridades de la comunidad, para dar gracias al trabajo comunal’’.