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Cusco: Tras 17 años en la institución, renunció representante del Defensor del Pueblo

Silvio Campana le dijo adiós al cargo manifestando que obedece a temas netamente personales

07 de Julio del 2015 - 15:38 » Textos: Luis Álvarez » Fotos: Cristina Torres

Silvio Campana Zegarra , luego de 17 años de labor, hoy en conferencia de prensa, anunció su renuncia irrevocable como representante del Defensor del Pueblo en la región Cusco y como jefe de la Unidad de Coordinación Territorial Apurímac, Cusco, Madre de Dios y Puno.

Con voz, a punto de quebrarse y algo nervioso, Campana Zegarra, previo a su anuncio, suplicó a la prensa local no efectuar interrogantes sobre su alejamiento, repentino, de la institución, manifestando que lo hará en los próximos días, “es un tema, muy difícil de procesar” citó.

El ahora exrepresentante del Defensor del Pueblo, informó que tal decisión obedece a temas netamente personales, tras varios meses de reflexión y muchas prosternaciones que finalmente se hizo efectivo, ayer 6 de junio, en la que presentó su dimisión al cargo ante la alta dirección representado en el doctor, Eduardo Vega Luna, la que se hará efectiva este viernes, fecha en la que se deberá conocer el nombre de su sucesor.

“Me voy con la sensación de que la tarea no está cumplida, eso siempre ocurre en la trabajo de los derechos humanos, la erradicación de los males sociales, como la trata de personas, trabajo infantil entre muchas y principalmente en el tema de la lucha contra la corrupción, gran flagelo de nuestra sociedad” refirió en su discurso de despedida.

Tras lo dicho agradeció a la prensa , y se fue sin prestar mayores declaraciones, tal como lo anunció previamente.

Documento. Sin embrago una de las razones que pesarían en la decisión de Silvio Campana a renunciar a su cargo, sería un documento que envió, en junio pasado, la congresista Verónika Mendoza, en la que solicita al Defensor del Pueblo, Eduardo Vega Luna, investigar una serie de supuestas irregularidades que van desde el mal uso del vehículo oficial de la institución para cuestiones personales, gastos en diligencias que no se habrían cumplido, desnaturalización de contratos laborales e incumplimiento de sentencias judiciales, entre otras.