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Falta de agua, electricidad y alimentos agobian a Chosica

El presidente Ollanta Humala llegó al lugar de madrugada y afectados le exigieron palas y picos para limpiar la zona. damnificados empiezan a sentir estragos de agobiante sol y la ausencia de alimentos básicos.

Falta de agua, electricidad y alimentos agobian a Chosica

Falta de agua, electricidad y alimentos agobian a Chosica

26 de Marzo del 2015 - 07:20 » Textos: Joaquín De Quesada

Las desgracias en Chosica continúan. A los nueve muertos y 2500 damnificados que hasta ayer fueron registrados por el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) producto del huaico, se sumó la falta de agua potable, desagüe y luz eléctrica en varias zonas del distrito. El ardiente sol no ayudó.

Según personal de la posta médica La Libertad, ubicada en la zona de San Genaro, la escasez de agua viene generando focos infecciosos en la población.

SALUD DEFICIENTE. Cerca de veinte personas se han acercado a este centro médico con síntomas de diarrea e infección intestinal.

Pero si el agua para saciar la sed es deficiente, lo es más para poder bañarse.

Lo que no se dice, afirma un poblador, es que no hay baños. Si los encuentras, te dicen que los desagües no funcionan, lamentó.

En tanto, pese a los más de 500 trabajadores de Defensa Civil y al elevado número de policías e instituciones que acudieron a Chosica para brindar ayuda, cinco zonas de este distrito lucían hasta ayer como un campo de batalla.

DESOLADOR. Casas de hasta tres pisos enterradas, carros destrozados en medio de la vía, postes de luz tendidos en el suelo y animales muertos mostraban el terror que vivieron miles de pobladores el pasado lunes.

Alertado por la desgracia, el presidente Ollanta Humala realizó la noche del martes una visita relámpago a las zonas afectadas por el huaico. Durante su recorrido, el Mandatario fue duramente criticado y recriminado por decenas de pobladores, quienes pidieron más donaciones y mano de obra para limpiar sus calles y la Carretera Central. Le exigían palas, picos, maquinaria, entre otros, a fin de despejar el lugar.

El jefe de Estado les respondió en forma áspera que deben aprender a no construir en zonas de huaicos.

Horas después, Humala declaró en emergencia a Chosica por 60 días.

DRAMA SIN FIN. La tarde del lunes, Jaime Cisneros Castillo vio cara a cara a la muerte. Un descomunal huaico cargado de piedras, palos y fierros entró violentamente a su casa arrasando con todo, incluso con sus seres queridos.

Su cuarto era ayer un pedregoso terreno donde solo se observaban los fierros rotos de lo que alguna vez fue su cama.

La cara desencajada de Jaime hablaba por sí sola. Estaba aterrado y destrozado.

Un huaico como este no había ocurrido en Chosica desde 1987. La vivienda de Cisneros, igual que las de otros 2500 damnificados, quedó inhabitable.

“Mis dos hijas están con heridas graves y mi esposa casi pierde a su bebé, por el que luchó nueve años para tenerlo. Gracias al cielo pudimos escapar”, dijo el hombre con la voz quebrada.

De otro lado, ayer fue ubicado el cadáver destrozado de un sujeto en la zona de Ramón Castilla, con el cual suman ya nueve las víctimas mortales.

Mientras tanto, en el local comunal de San Germán, un coro de lágrimas despedía a Ana María y a sus vástagos. “La ayuda no llega a todos los damnificados. Son más de 500 familias sin hogar, no hay agua potable, no tienen dónde dormir”, dijo una vecina.

SIN PASE. Decenas de personas continuaban hasta ayer varadas en la Carretera Central, a la espera de que sea reabierta. Se estima que en cinco días esta importante vía podrá ser liberada.

HUICOS CAEN EN SANTA EULALIA

La caída de uno de los huaicos no solo afectó Chosica. En Santa Eulalia, distrito de Huarochirí, los pobladores lo han perdido todo a causa del lodo y las piedras, que también arrasaron el Centro Geriátrico Señor de los Milagros, dejando a sus ocupantes en el abandono. Son 20 los ancianos (15 mujeres y cinco varones) afectados por el desastre natural, que volvió inhabitables todas las habitaciones del centro. Otros 1500 pobladores de Santa Eulalia han sufrido daños en sus casas.

POR NEGLIGENCIA CASI MUERE

Levantar su casa en una zona de alto riesgo, e incluso tomando parte de la quebrada, le costó caro a Johny Germán Soares. Su vivienda, en la que trabajó por varios años, quedó reducida a un montón de bloques de cemento y piedras.

Un equipo de Correo acudió al lugar de la tragedia y comprobó cómo grandes cantidades de lodo discurrieron por la cochera del poblador, la cual fue edificada sobre el desfogue de la quebrada conocida como Inca Kola.

“Me salvé de milagro porque estaba trabajando y no en mi casa; si no, volaba con el lodo instantáneamente. He perdido todo por lo que he trabajado”, contó arrepentido por su negligencia.

Decenas de trabajadores municipales acudieron al lugar y con palos, picos y un caterpillar intentaron sacar los escombros de la vivienda de Soares. Sin embargo, esta quedó inhabitable.