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La Molina: vecinos se oponen a sede del Poder Judicial

En la urbanización Camacho sienten el peligro. Denuncian que local sin medidas de seguridad recibe a bandas criminales como “Los malditos de Bayóvar II”.

La Molina: vecinos se oponen a sede del Poder Judicial

La Molina: vecinos se oponen a sede del Poder Judicial

15 de Noviembre del 2016 - 08:55 » Textos: Roger Chuquín rchuquin@grupoepensa.pe » Fotos: Diana Marcelo

Un grupo de vecinos de la calle Las Camelias, en La Molina, pidieron a las autoridades judiciales que clausuren o trasladen la sede del Módulo Penal de Crimen Organizado, ubicada en la segunda cuadra de dicha vía, por un tema de seguridad.

En conversación con Correo, los moradores de esta vía, perteneciente a la urbanización Camacho, señalaron que no quieren ser vecinos de esta sede judicial, debido a que a este lugar llegan a diario una docena de avezados delincuentes, como por ejemplo los integrantes de la banda “Los malditos de Bayóvar II”, quienes “por falta de seguridad podrían escapar en cualquier momento o incluso ingresar a sus viviendas para esconderse o tomar rehenes”.

TEMOR. “Ingresan de 15 a más personas, los más ranqueados, pese a que el inmueble no está preparado para ello. No hay grupo electrógeno por si se va la luz ni cerco eléctrico. Ha sido construido para ser vivienda y no una carceleta”, dijo el ciudadano Marcelo Rhor.

Asimismo, otros vecinos que prefirieron no identificarse denunciaron que los familiares de los procesados ocupan la vía y maltratan las áreas verdes. “Cuando llegan los detenidos, sus familias se quedan durante horas en esta calle y como no tienen baño; hacen sus necesidades en los jardines”, comentó una afectada.

RESPUESTA. El administrador de la sede judicial, Edmundo Coico Monroy, manifestó a Correo que la edificación recibe mayoritariamente a procesados por pensión de alimentos y conducción en estado de ebriedad. Los imputados de alta peligrosidad, como en el caso de “Los malditos de Bayóvar II”, solo llegaron en dos ocasiones y se activó todo un despliegue policial para evitar que la seguridad se vea comprometida.

“Aquí no se alberga a los procesados, solo se quedan algunas horas mientras escuchan sus juicios. Todos ellos están de paso. Cuando concluyen sus audiencias, vuelven a la carceleta del Poder Judicial, o incluso ya directamente a un penal o a sus casas, debido a los procesos rápidos”, explicó. 

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