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Eduardo Mendoza: “Mi intención no es juzgar, sino generar debate y reflexión”

Eduardo Mendoza, cineasta peruano. Director rodará en febrero La hora final, cinta inspirada en la captura de Abimael Guzmán, líder de Sendero Luminoso

Eduardo Mendoza: “Mi intención no es juzgar, sino generar debate y reflexión”

Eduardo Mendoza: “Mi intención no es juzgar, sino generar debate y reflexión”

11 de Enero del 2017 - 13:43 » Textos: Carlos Narciso N. » Fotos: Alejandro Rojas

Tras el éxito que obtuvo con El evangelio de la carne (2013), el cineasta peruano Eduardo Mendoza de Echave se alista para rodar La hora final, película inspirada en la captura de Abimael Guzmán, máximo líder de la organización terrorista Sendero Luminoso, que protagonizarán Nidia Bermejo y Pietro Sibille.

“La película está contada desde el punto de vista de dos agentes del Grupo Especial de Inteligencia del Perú (GEIN) que tienen como objetivo la captura de Abimael Guzmán y que, al mismo tiempo, empiezan a desarrollar una relación afectiva”, nos cuenta el director y guionista del filme.

¿Por qué elegiste ese ángulo para narrar la captura de Guzmán?

Podría haberse tomado de infinitos lados, pero me interesa ese ángulo porque podemos ver esa parte de la historia desde el lado policial, que de por sí ya es bastante interesante, ya que tenían al Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) en contra, los boicoteaban, les hacían bullying, los llamaban “Los Cazafantasmas”, no tenían recursos, etc. Y, por otro lado, porque me permite desarrollar el universo humano de estos dos agentes.

¿A qué o a quiénes recurriste para reunir información sobre el tema? 

Conversé varias veces con Benedicto Jiménez (jefe del GEIN que hoy está preso por integrar una red de lavado de dinero) y con dos de sus agentes que se conocen y se casan, pero que no tienen nada que ver con los protagonistas de la película. También conversé con gente del SIN, con periodistas que han tenido acceso a ellos, con antropólogos y con Guillermo Bonilla, que es uno de los cinco primeros agentes del GEIN. Ha sido un trabajo largo y el guion, que ha sido complejo, tomó tiempo de escribir, como ocurrió con El evangelio de la carne.

Entonces los protagonistas del filme no existieron en la vida real, son una invención tuya...

La historia es real en el sentido de la sucesión de hechos, el contexto político y social, el orden de los eventos (la matanza de Barrios Altos, el cierre del Congreso, Tarata, etc.), pero los personajes son elementos de ficción que están inspirados en múltiples conversaciones, entrevistas y lecturas.

¿Y en esa búsqueda de información intentaste hablar con Abimael Guzmán?

Sí, lo intenté, pero me lo negaron, como se lo han negado a Ricardo Uceda, que tiene este libro famoso titulado Muerte en el Pentagonito (2004). Fue imposible. Creo que pueden sentir que es una manera de transmitir su discurso y lo pueden ver como algo negativo. Por ejemplo, este es un libro muy interesante (echa un vistazo a un ejemplar de Profetas del odio, de Gonzalo Portocarrero) que más bien lo que intenta es no acercarse a Abimael como “el monstruo”; obviamente fue un tipo despiadado, pero creo que si lo reduces solo a eso, más bien lo que le quitas es responsabilidad, porque lo estás deshumanizando. Creo que al volverlo humano es que se hace más responsable de las atrocidades que comandó. Me parece interesante porque también se hace un análisis de la niñez de Abimael, de la relación con sus padres. Y es un poco lo que quiero en la película. No es una cinta que quiera dar un mensaje, está el punto de vista de los agentes del GEIN, de algunos miembros de Sendero, las acciones del SIN y, obviamente, es mi mirada dentro de una película de ficción. Pero mi intención no es juzgar, sino que la película sirva como debate y reflexión para un tema tan sensible que remeció al país.

Si bien la película trata sobre dos agentes que capturan a Abimael, ¿cómo estás tratando allí la figura del líder de Sendero Luminoso?

Parte del tema es que a Abimael lo capturan a inicios de los 80 y lo sueltan muy rápido y de allí no se sabe nada de él. No solo no hay pistas, no se sabe si él lidera la guerra desde un pueblito perdido, si está llevando la guerra desde el exterior, no se sabe si está vivo o muerto y, finalmente, eso no se comunica porque obviamente produciría un bajón dentro de las huestes de Sendero. Para su búsqueda, solo tenían una fotografía de 8 o 10 años atrás, y eso hacía justamente aumentar el mito de ese hombre que parecía inalcanzable. Entonces, la manera en que él está abordado en la película es más bien como una presencia constante, amenazante.

¿El personaje de Abimael llega a aparecer en la película? 

Sí, no te puedo decir tampoco tanto, pero sí está presente en la película.

¿Y tiene diálogo?

Sí, lo tiene.

¿Y quién lo encarna?

Aún no lo tenemos, estamos buscando al actor.

DATO

Eduardo Mendoza. Cineasta. Ha dirigido siete filmes, entre ellos Mañana te cuento 1 y 2, Snuff Dogs, Ella, El acuarelista y El evangelio de la carne, que fue elegida para representar al Perú en los premios Óscar 2015.

12 de setiembre de 2017 se estrenará La hora final, 25 años después de la captura de Guzmán.

20 de febrero iniciará el rodaje de la película y durará cinco semanas.

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