Temas

​Revelan supuesta carta que Albert Einstein escribió a su hija

La carta atribuida a Albert Einstein está dirigida para la hija que al parecer no llegó a conocer, aunque otros especulan que falleció al nacer

​Revelan supuesta carta que Albert Einstein escribió a su hija

​Revelan supuesta carta que Albert Einstein escribió a su hija

10 de Enero del 2017 - 15:32 » Textos: Redacción Multimedia

Aunque parezca extraño, uno de los grandes genios de la física es sin duda Albert Einstein. Pero pocos conocen su faceta como padre y consejero,

Según críticos de la época, afirman que la pequeña Lieserl nació entre la relación entre Einstein y su esposa Mileva Maric y estuvo marcada por muchas dudas, una de la más extrañas fue ocultar el nacimiento de su hija nacida un año antes de que se casaran. Las especulaciones son de todo tipo: que la dieron en adopción, que murió de escarlatina cuando solo tenía un año.

Para esa época,Albert Einstein había escrito muchas cartas que se dieron a conocer en los 80′. Sin embargo, de las 11 mil cartas que el físico escribió, hay una que llamó más la atención. No hablaba sobre su pasión hacia la física, sino que le hablaba del amor a su hija.

Hay algunos que aseguran que esta carta es falsa, pero hasta el día de hoy no se confirman lo dicho. Sin embargo el contenido de la misiva es extenso y valeroso en sus palabras.

“Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo. Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación. Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros.Esta fuerza universal es el AMOR.

Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.

El amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras.El amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.

Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida.Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.

Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.

Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.

Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.

Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.

Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta. Tu padre.

Lo más leído