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Expolicía vive gracias a un corazón donado y esta es la historia del arequipeño

"Estoy convencido de que existe el milagro, el Señor de los Milagros no me abandonó, dijo, Juan Luis Zenteno Díaz

06 de Junio del 2017 - 12:26 » Textos: Ronald Torres » Fotos: Ronald Torres

“Nunca perdí la fe, confié en Dios y sabía que en cualquier momento llegaría el donante apropiado gracias al trabajo que realiza PROCURA, que está a la expectativa cuando se presenta un paciente apto para donar sus órganos y salvar otras vidas. Es destacable la labor que realiza el equipo de trabajo para conseguir los órganos, gracias a esa dura y difícil misión de esos profesionales que se han preparado para ello y a Dios, hoy estoy con vida y puedo seguir viendo cada día un nuevo amanecer”, aseguró con voz entrecortada Juan Luis Zenteno Díaz, expolicía arequipeño de 63 años de edad que se restablece del trasplante de corazón que le hicieron hace cuatro meses en el Instituto Nacional Cardiovascular de Essalud (INCOR).

¿Qué le ha significado este trasplante del corazón? Realmente me siento como si hubiera vuelto a nacer, con el nuevo corazón estoy bien, he reaccionado favorablemente al trasplante. El Divino Señor nuevamente me ha dado la vida para estar con mi familia y aquella persona que donó sus órganos para salvar otras vidas como en mi caso, debe estar junto a Dios y feliz de haber contribuido para que otros seres humanos sigan con vida gracias a su decisión de donación y apoyo de sus familiares. Es una emoción saber que puedoseguir viviendo.

"Estoy convencido de que existe el milagro, el Señor de los Milagros no me abandonó, me dio fuerzas”

¿Qué importancia tiene la donación de un órgano? Mira, esto significa realmente salvar la vida de una persona, el ser humano necesita vivir, pero cuando falla un órgano es necesario su trasplante y es allí donde aparecen los salvadores de la vida con la donación de sus órganos, que permiten salvar muchas vidas que por muchos años esperan ese momento y a quienes debemos estar eternamente agradecidos y orar por sus almas.

¿Temió por su vida en algún momento? Desde que me dio el infarto el 16 de enero del 2016, pensé lo peor, vi la muerte de cerca, me desesperaba, me faltaba aire y realmente sentía morirme, no podía dormir. Mi eterno agradecimiento a todos los profesionales y trabajadores de EsSalud en Arequipa y aquí en Lima por permitir que mi salud se recupere y pronto pueda estar junto a mis seres queridos.

¿Es verdad que existen cientos de personas que en vida donan sus órganos, pero muchas veces sus familiares se oponen? Considero que los familiares de pacientes que manifestaron su deseo de donar sus órganos, no deben oponerse, ya que ello permitirá que los médicos salven otras vidas humanas, para que sigan a lado de sus familiares e incluso volver a insertarse en la sociedad, trabajar y seguir siendo el sustento de sus hogares. Realmente un corazón no tiene costo, pero significa la vida de una persona.

¿A quienes agradece? Primero a Dios, porque él me ha ayudado a tener un nuevo corazón y estoy convencido de que existe el milagro, el Señor de los Milagros no me abandonó, me dio fuerzas para soportar todo; a todos los médicos que vieron mi caso, en especial al doctor Walter Alarco León del Comité de Trasplante Cardiaco del INCOR que junto a otros profesionales como Necemio Aranda Pretel, Frankz Soplopuco Palacios, Humberto Mejía, Oscar Guerrero entre otros profesionales que han contribuido a mi restablecimiento aquí en Lima, así como a los doctores de Essalud Arequipa Pedro Torres y todo el equipo de profesionales de cardiología de quienes estoy eternamente agradecido. También mi reconocimiento inolvidable a los directivos de la Cooperativa Santa Rosa de Lima de la PNP que me brindan facilidades en el alojamiento para mi recuperación.

¿Cuándo llegó el día esperado para recibir un nuevo corazón? Pasaban los días y meses, por momentos la calma llegaba a su final y el día 5 de enero del 2017 a escasos días de cumplir un año del infarto que tuve en Arequipa al promediar las 17 horas cuando retornaba a mi alojamiento del INCOR, recibimos una llamada al celular y me indicaron que un corazón estaba en camino a un hospital capitalino apropiado para mi trasplante y que en forma inmediata retorne al hospital. Mi esposa y yo no lo pensamos dos veces y regresamos, ingresando por emergencia, me subieron a piso y al promediar las 10 de la noche fui llevado a sala de operaciones para el trasplante. Desperté el día 6 de enero luego de más de 8 horas de la operación ya con un nuevo corazón, momento que jamás podré olvidar y ahora estoy en plena recuperación.

¿La familia siempre estuvo cerca? Ellos han jugado un papel muy importante, estaré eternamente agradecido a mi esposa Yenny Chávez, que desde un inicio está a mi lado, viviendo los momentos más difíciles, sacando fuerzas para darme aliento y valor para resistir esta difícil prueba que he tenido en mi vida. Agradezco a todas aquellas personas que han seguido de cerca el estado de mi salud.

Mi agradecimiento a los médicos, enfermeras, auxiliares y personal administrativo del Instituto Nacional Cardiovascular del INCOR-Lima y del Hospital Carlos Alberto Seguín Escobedo de EsSalud Arequipa, quienes conocieron mi caso y han contribuido a que yo siga con vida. Muy pronto retornaré a mi tierra para reencontrarme con mi madre, hermanos, mis hijas y nietos, así como con mis amigos del barrio que constantemente han demostrados su preocupación por mi salud.

30 años de servicio prestó a la Policía Nacional del Perú

8 horas demoró la operación a la que fue intervenido Zenteno