Temas

Población del valle de Tambo se envenena lentamente

Reducción del caudal del río Tambo generó que se agudice la presencia de metales en el agua.

Población del valle de Tambo se envenena lentamente

Población del valle de Tambo se envenena lentamente

16 de Noviembre del 2016 - 09:25 » Textos: Miguel Soriano » Fotos: Correo

La reducción del caudal del río Tambo en la provincia de Islay en Arequipa a 5 metros cúbicos por segundo, hace que aumente la presencia de metales como el boro y arsénico en las aguas del afluente que irriga 12 mil hectáreas y abastece a 52 mil personas.

Según el presidente de la Junta de Usuarios del Valle de Tambo, Jesús Cornejo Reynoso, la baja del caudal incide en la aglomeración de arsénico y ahora supera en 30 veces el nivel permitido, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es O,01 miligramos por litro (mg/l).

En el caso del boro, la presencia del metal en el recurso hídrico se registra en 5 mil 760 miligramos por litro, cuando el límite permisible es mil 500 (mg/l).

“Estamos envenenándonos lentamente, porque al ingerir agua con tales niveles de metales, el organismo comienza a reaccionar y pueden ocasionar cáncer al estomago, pero además nuestros cultivos son afectados por el agua que usamos, ya que no solo tiene una carga de metales sino también salinidad que afecta la producción”, indicó.

La carga de metales en el agua del río, explicó Jesús Díaz Salas, exgerente de Agricultura y quien impulsó un estudio sobre el boro y arsénico en la provincia de Islay, se origina en el río Vagabundo y se acrecienta en su marcha hacia Omate. Los metales están en el suelo, que es altamente mineralizado y al juntarse con el Tambo, el metal ingresa a su cause. Cabe señalar, que en la parte alta del valle, en la zona de Quelgua, los niveles del compuesto químico supera ocho veces lo límites permitidos.

PEDIDO. Los agricultores de la Junta de Usuarios del Valle de Tambo señalaron que la solución para reducir la concentración de metales en el río es que desde la represa de Pasto Grande (Moquegua) se destine 8.2 millones de metros cúbicos y así se pueda asegurar la campaña agrícola de la siembra del arroz. 

Esto debido a que de las 9 mil hectáreas que estaban destinadas a producir arroz, el 30% dejaría de ser utilizada por falta del recurso hídrico y ello afectaría a por lo menos 4 mil 500 personas que dependen directamente de esta industria, ya sea por ser dueños de los campos o porque se emplea mano de obra. De forma indirecta, los perjudicados sobrepasarían las 7 mil personas porque se dejaría de comprar insumos y de utilizar transporte para trasladar la cosecha.

DOTACIÓN. Desde la Autoridad Administrativa del Agua Caplina Ocoña, el jefe de esta institución, Alberto Osorio, sostuvo que el estrés hídrico también afectó a Moquegua porque en la represa de Pasto Grande solo se logró almacenar 89 millones de metros cúbicos de agua, siendo su capacidad de 200 millones de metros cúbicos. 

En base a la proporción de agua que existe almacenada en la represa, la cual está al 45% de su capacidad, dispusimos que se descargue para el valle de Tambo 2.68 millones de metros cúbicos, porque también hay necesidades tanto del sector agrícola como de la población en la región Moquegua, y por tanto creemos que se debe atender la demanda de ambas regiones”, indicó.

Sobre la posición de la Autoridad Administrativa, los agricultores del valle de Tambo señalaron que esta cantidad de agua es insuficiente y que la dotación podría incrementarse, pero las instituciones del Estado prefieren atender la demanda de la minera Southern Copper, a la cual se les asignó una dotación, pese a que según la norma N° 29338, Ley de Recursos Hídricos, señala que ante la necesidad, se prioriza el consumo humano, luego la agricultura y luego la industria extractiva, pero ello no ocurre. El valle de Tambo está en emergencia más de 40 días y hasta el momento no hay solución para el agro.

30 días se retrasó el inicio de cultivo de arroz en la provincia de Islay por falta del recurso hídrico

  • 15 mil 558 millones de metros cúbicos de agua requiere el valle de Tambo para subsistir.

Lo más leído