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Molina llama “charlartán” a Barúa y él opta por el silencio

Tras acuerdo de la provincia de Casma de retirarse de Chinecas, gerente regional culpa a funcionario del proyecto irrigador de retraso, pero este solo responde que “son palabras necias”
Molina llama “charlartán” a Barúa y él opta por el silencio

Molina llama “charlartán” a Barúa y él opta por el silencio

16 de Julio del 2017 - 09:19 » Textos: Gonzalo Horna » Fotos: Correo

El acuerdo adoptado el viernes último por los agricultores de la provincia de Casma, de retirarse del Proyecto Especial Chinecas, ha desnudado algo que ya se rumoreaba en los pasillos del Gobierno Regional de Áncash (GRA) : un marcado enfrentamiento entre el gerente general de esta entidad, Nicolás Molina Sánchez, y el gerente del proyecto irrigador, Gastón Barúa Lecaros.

Ambos son funcionarios de alto nivel de la Región y, se supone, gozan de la confianza del gobernador regional Luis Gamarra Alor. Sin embargo, luego de los resultados de la última reunión en Casma, Molina arremetió contra Barúa Lecaros cuestionando su corta gestión al frente de Chinecas

MOLINA DISPARA. Molina afirmó ayer que Barúa Lecaros empleó la última reunión en Casma para “hacer política” y además aseveró que en aquella plenaria con los agrarios, Barúa realizó críticas hacia la gestión del gobernador regional, Luis Gamarra.

El gerente del GRA también dijo a la prensa que el gobernador no recibió nunca una invitación formal para participar de la reunión en Casma y que él llegó por la provincia, solo porque se encontraba coordinando un tema de obras.

“Los pueblos tienen su derecho a su libre determinación, pero lo que no podría aceptar es que el señor Barúa vaya a esa reunión, como parte del gobierno regional, y se ponga, en lugar de explicar el plan con documentos y técnicamente, a hacer política y criticar al gobierno regional y por ende al gobernador regional”, señaló.

“Tengo que aclarar al pueblo de Casma que el gobernador nunca fue invitado o, al menos, nunca le llegó la invitación”, agregó.

La mano derecha de Gamarra sostuvo que para el último viernes la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) también había citado al gobernador a fin de que exponga los avances y el plan técnico que tiene su gestión para el impulso de Chinecas. En ese sentido, criticó que Barúa no haya acompañado a Gamarra a la cita en Lima.

“El señor Barúa no ha querido acompañar al gobernador a la reunión con el (primer) ministro (Fernando) Zavala y con Marisol Pérez Tello en Lima (...). Él (Barúa) es el soporte técnico y prefirió ir a otro tipo de reuniones”, cuestionó.

Molina reveló que prácticamente Barúa es autónomo en sus decisiones y que incluso no las consulta al propio gobernador regional.

“El señor Barúa a nadie hace caso, ni siquiera a nuestro gobernador, parece que estuviera en una isla y parece que los ancashinos fueran unos tontos”, sostuvo.

“Es un charlatán en Áncash que no ha hecho nada. Como ancashino y de la sierra, no tengo ningún temor en decirle la verdad a un señor que, en primer lugar, es una persona que no le va a rendir frutos a Áncash, sino díganme en estos dos meses qué ha hecho”, añadió, luego.

El gerente regional dejó en claro que será la decisión del gobernador Luis Gamarra ratificar o remover en el cargo de gerente de Chinecas a Barúa, sin embargo no ocultó su disconformidad con su nombramiento.

“Yo no estoy de acuerdo hace tiempo con la forma de actuar del señor Barúa, yo soy ancashino, me preocupo por Áncash. El desarrollo de Chimbote pasa por ejecutar el proyecto especial Chinecas, vamos a llegar a medio siglo después y vamos a seguir hablando lo mismo y nunca vamos a caminar. Necesitamos técnicos de verdad que se preocupen por ejecutar ese proyecto (...) a los gallos se ve en la cancha, puede tener los grados, los medios y los pergaminos, pero al final lo que se quiere son avances”, dijo.

En otro momento aseguró que el tan promocionado plan que Barúa señalaba que había elaborado con miras a reflotar Chinecas, no existe y consideró que en realidad su trabajo debe estar enfocado a el expediente técnico para iniciar los trabajos de la primera etapa del proyecto.

EN SILENCIO. Solo minutos después de esta avalancha de críticas por parte de Molina, Gastón Barúa Lecaros fue abordado por la prensa para solicitar su descargo; sin embargo el máximo funcionario de Chinecas, optó por el silencio.

“La mejor palabra es la que no se dice. A palabras necias, oídos sordos”, señaló mientras caminaba raudamente y esquivaba a la prensa.

Los periodistas insistían en que Molina incluso lo había llamado “charlatán”, y Barúa solo se limitó a decir que “él es responsable de lo que declara”.

Sobre su permanencia en el cargo, sostuvo “que no hay nada que impida” que continúe gerenciando Chinecas; no obstante cuando se le consultó si el gobernador Luis Gamarra le ratificó su confianza, no supo responder.

“No depende de mi, si no del gobernador”, subrayó.

Barúa no quiso ofrecer declaraciones sobre el acuerdo de Casma de “retirarse” de Chinecas.

PREOCUPACIÓN. Lejos de este marcado intercambio de palabras, algunas autoridades expresaron su preocupación por el acuerdo adoptado por los casmeños.

El presidente de la Cámara de Comercio y Produccción de la Provincia del Santa, Rodolfo León Meléndez, sostuvo que las molestias expuestas por los agricultores de Casma, son válidas, y dijo que deberían servir como “una llamada de atención al gobernador regional Luis Gamarra Alor, para que atienda las demandas y dentro del proyecto le de el lugar que Casma se merece y está esperando desde hace 32 años”.

No obstante, León remarcó que el acuerdo de los casemeños, de “retirarse”, no podría ser viable, ya que el Proyecto Especial Chinecas fue creado por una ley y como tal, una desintegración del proyecto, tendría que hacerse también bajo el mismo mecanismo y no basta un simple acuerdo.

Aún así, advirtió que una reducción de tierras - en este caso las hectáreas de Casma - “haría más difícil la viabilidad del proyecto”.

Pidió que en la provincia de Casma, no se mezcle el tema de Chinecas, con propósitos “electoreros”.

En esa misma línea, la congresista por Áncash, María Elena Foronda Farro, también mostró su preocupación por el acuerdo adoptado por los casmeños, pero también dijo que entiende sus molestias.

“Los entiendo a los hermanos de Casma, porque son años de manoseo político, de una manipulación grosera”, dijo.

Recordó que desde hace tres meses ha presentado ante la Comisión Agraria del Congreso de la República, el proyecto de ley que modifica la composición del directorio de Chinecas y en donde se incluye a un representante de Casma