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Le quitan quiste hidatídico del cerebro pero su lucha por llevar una vida normal continúa

Intervención resultó existosa, pero presenta secuelas neurológicas como desviación de la mirada

Le quitan  quiste hidatídico del cerebro pero su  lucha por llevar una vida normal continúa

Le quitan quiste hidatídico del cerebro pero su lucha por llevar una vida normal continúa

30 de Septiembre del 2016 - 00:02 » Textos: Cesar Velit » Fotos: Correo

Su lucha continúa. Una niña a la que le detectaron que padecía un quiste hidatídico de gran tamaño en el cerebro, fue operada en Lima. Afortunadamente, la intervención quirúrgica resultó exitosa y retornó a Yauli, su tierra natal, aunque todavía sufre de secuelas neurológicas.

Como informamos en ediciones anteriores, la pequeña Fiorela T.C. (13), quien vive en la comunidad yaulina de Tacsana, ingresó de emergencia al Hospital Regional de Huancavelica, pues presentaba una gran protuberancia en la cabeza y al revisarla los médicos del nosocomio diagnosticaron que tenía un quiste cerebral frontal que ocupaba el 80% de su cabeza. Además, padecía de hipertensión endocraneana e hidrocefalia obstructiva, por ello su vida corría serio peligro y era urgente su transferencia a Lima para que sea operada.

LA SALVAN. Gracias a que la menor cuenta con el Seguro Integral de Salud (SIS), que cubrió todo su tratamiento y gestionó su referencia a la Capital, la menor pudo ser atendida en el Hospital del Niño, donde le practicaron una cirugía de quiste cerebral, que estaba ubicado en el hemisferio izquierdo.

PELEA POR MEJORAR. A pesar de que la operación resultó exitosa, la niña aún tiene secuelas neurológicas como desviación de la mirada, además presentó un cuadro bronquial y transtorno de deglución; sin embargo su estado es estable y continúa recibiendo tratamiento a fin de que pueda llevar una vida normal.

La niña retornó a su natal Yauli y ahora continuará sus atenciones en el Hospital Regional de Huancavelica, gracias a la cobertura del SIS. Su condición sigue siendo delicada, pero su vida ya no corre riesgo inminente.

Cabe señalar que la pequeña habría sido contagiada del quiste hidatídico por entrar en contacto con su perro y su progenitor explicó que hasta los 12 años llevó una vida normal, pero a partir de esa edad notó que tenía un protuberancia de gran tamaño propiciada por el quiste.

FAMILIA. Fiorela tiene 8 hermanos, entre ellos una hermana gemela y su familia es de escasos recursos económicos.

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