Temas

Juliacazo: crónica de una violencia anunciada en Puno

Fue la violencia que llevó a los pobladores a esta medida de protesta de 48 horas y los manifestantes respondieron también con violencia.

Juliacazo: crónica de una violencia anunciada en Puno

Juliacazo: crónica de una violencia anunciada en Puno

30 de Noviembre del 2016 - 11:54 » Textos: Luis Idme » Fotos: Correo Puno

Cuando el ministro del Interior, Carlos Basombrío, se enteró de la protesta contra la inseguridad ciudadana en Juliaca, respondió que él no iba a dialogar con los protestantes. Tal vez el ministro al medio día no tenía idea de lo que ocurría en Juliaca. Para ese momento la violencia ya había tomado control de la ciudad más poblada de Puno.

Fue la violencia que llevó a los pobladores a esta medida de protesta de 48 horas y los manifestantes respondieron también con violencia y tomando justicia por sus manos.

Ninguna autoridad local había logrado vencer a los locales nocturnos, focos donde se agazapan los delincuentes, ayer unas 6 mil personas lo hicieron en menos de un día. La fuerza fue el arma letal para enfrentar a quienes son vistos como responsables de las muertes, perdición y promoción de los delitos.

BASTA YA. La medida de protesta contra los hechos de sangre en Juliaca, comenzó desde las cero horas. Fueron los transportistas quienes cerraron todos los accesos a la ciudad con bloqueo de vías. Los siguientes minutos los manifestantes al amanecer utilizando piedras y picos de botella hicieron lo propio. Cada uno de los vecinos, en su propia casa o en la calle acató el paro de forma contundente.

Al mismo tiempo algunos pobladores detectaron que varias cantinas y prostíbulos nocturnos ubicados en la avenida Circunvalación, permanecían abiertos. Un conato de bronca bastó para desbordar los ánimos. Los pobladores temprano, atacaron dos locales y saquearon sus bienes. Incendiaron ambos locales.

En pocos minutos miles de personas se concentraron en la zona hasta que al terminar el día se contabilizó 23 locales nocturnos sometidos bajo el fuego, saqueados y destrozados todos sus bienes.

Fueron los locales denominados “Opus”, “El Congreso”, “Casa Amarilla”, “Al fondo hay sitio”, entre otros, instalados en la intersección de la avenida Circunvalación y el jirón Piérola, en el barrio Villa Hermosa del Misti, los que recibieron la fuerza de la furia de los protestantes quienes desde las 6:00 horas se apostaron en la zona protestando en contra de la existencia de estos negocios nocturnos, escenarios de constantes actos delictivos.

Usando un tronco abandonado en la zona, los revoltosos forzaron las puertas de estas cantinas a donde tras largos minutos de forzar las cerraduras, lograron ingresar a estas cantinas de donde sacaron cajas de cerveza, muebles, televisores, equipos de sonido, entre otros, objetos que fueron reunidos en medio de la calle e incinerados en medio de una gran fogata.

Tras saquear los dos primeros locales, los manifestantes se trasladaron hasta la cantina “Al fondo hay sitio” que funcionada con la fachada de hospedaje, de donde lograron retirar mesas, sillas, cajas de cerveza entre otros.

Pero eso no fue suficiente para la furia de la gente, quienes prendieron fuego al tercer y cuarto piso de este hotel, registrándose cuantiosos daños materiales. Acá vienen los asaltantes, planean sus asaltos y luego salen a matar, a asaltar y a pesar de que denunciamos todo eso, nadie. "Ni la policía, ni los fiscales, ni el alcalde hacen algo por cerrar eso. Ya nos cansamos de que existan esas cantinas que solo son nido de rateros”, dijo uno de los manifestantes.

La furia de la gente continúo en contra de las cantinas instaladas en la cuadra 17 del jirón Piérola en donde ingresaron rompiendo las puertas y quemando todos los enseres que se encontraban.

Lo más leído