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Menor entró a bañarse al río Ilave y terminó ahogándose

​Lo que parecía ser un simple chapuzón refrescante, terminó en la peor de las tragedias para el hijo de Raúl Ticona Turpo (50), quien finalmente se ahogó en las profundidades del río Ilave.

Menor entró a bañarse al río Ilave y terminó ahogándose

Menor entró a bañarse al río Ilave y terminó ahogándose

10 de Julio del 2017 - 09:41 » Textos: Correo Puno » Fotos: Difusión

Lo que parecía ser un simple chapuzón refrescante, terminó en la peor de las tragedias para el hijo de Raúl Ticona Turpo (50), quien finalmente se ahogó en las profundidades del río Ilave.

El fatal accidente ocurrió en el lugar denominado, Kalachaca, comunidad de Sucano, distrito de Pilcuyo, provincia de El Collao, cuando el adolescente de 15 años, decidió nadar en las frías aguas junto a uno de sus amigos. Su hermano de 9 años de edad había ido también con ese propósito, sin embargo, decidió no seguir al dúo. Más adelante solo pudo ver que su hermano se sumergió para nunca más salir con vida a la superficie.

TESTIMONIO. El menor de los hijos de Raúl Ticona, al presenciar la terrible escena, emprendió veloz carrera en buscar de su padre para comunicarle el desenlace. El progenitor, sin embargo, llegó demasiado tarde, porque no solo su vástago había muerto, sino que el agua no devolvía su cadáver. Por eso, recién el día de ayer, comunicaron de esta situación a los efectivos policiales de la comisaría de Pilcuyo, quienes llegaron hasta el lugar para realizar la tarea de rescate.

En primer lugar divisaron el cuerpo sin vida a unos 10 metros de la orilla del lago Titicaca a unos 3 metros de profundidad, el agua lo había arrastrado. Finalmente y después de mucho esfuerzo, el cadáver del menor de edad fue rescatado, él aún lucía su traje de baño negro y el rostro pálido de la inocencia.

El representante del Ministerio Público, ordenó el levantamiento del cadáver y su posterior internamiento en la morgue del hospital general de Ilave, para que se le realice la necropsia de Ley, mientras tanto sus seres queridos lloraron la partida del jovencito, quien solía darse chapuzones constantemente. “Era su pasatiempo”, contaron a la policía.