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Puno: mujer es rescatada por policías tras ser secuestrada por su expareja

Pretendía que le firme por la fuerza la transferencia de terreno que ambos compraron cuando estaban juntos
Puno: mujer es rescatada por policías tras ser secuestrada por su expareja

Puno: mujer es rescatada por policías tras ser secuestrada por su expareja

02 de Septiembre del 2017 - 08:00 » Textos: J.Carlos Flores » Fotos: Difusión

Una llamada casual salvó la vida de la analista de créditos Denisse Supo Arapa quien vivió para contar cómo el hombre al que amaba se convirtió en su peor pesadilla y estuvo a punto de ser su verdugo. Según su testimonio, Julio Adderly Mamani Fernández, la abordó, arrastró, secuestró y luego la agarró a golpes y para esto tuvo la ayuda de su madre y hermana.La razón de tanta violencia fue el terreno que ambos compraron para lograr el sueño de una vida en común. 

Según narró Deniss ante la Policía, pasado del mediodía de este jueves 31 se dirigía a su casa cuando se encontró con Julio, su expareja. Dijo que él la presionaba tiempo atrás para que firme unos documentos de transferencia de la propiedad de un terreno de Jayllihuaya y esta vez no fue la excepción. 

El hombre le exigió una vez más que firme los papeles, y fue más allá pues no permitió que ella siga su camino y, en cambio, la jaló de los brazos a lo largo de varias de las calles.

Ellos habían tenido una relación estable entre febrero y mayo de 2015 tras lo cual, indica la mujer, siguieron peleas constantes. El problema, dijo, era el carácter fuerte de él. Ese rasgo de su personalidad se hizo más presente que nunca cuando, ante la negativa de la mujer, su expareja sacó el celular para llamar “refuerzos”. En menos de 15 minutos, relató la mujer, aparecieron una mujer identificada como Rosa, la madre de Julio e Ibet, su hermana. 

Entre los tres, ejercieron aún más presión sobre Denisse insultándola de “vividora”, la hermana exclamó: “tienes engañado a mi hermano” y, mientras lanzaban esos dichos, entre empujones subieron a la analista de créditos a un auto. 

El vehículo se dirigía al domicilio de Julio, ubicado en la décima cuadra de la avenida Simón Bolivar. En ese momento Deniss temió por su vida y así lo demostró cuando fue ingresada en la casa. Intentó fugar y asegura que uno de los habitantes de esa vivienda la vio y pidió a los secuestradores que la suelten.

A pesar de ello, los tres lograron subirla al tercer piso del inmueble donde se encuentra el cuarto de Julio. Ella asegura que habían 6 personas en el interior a pesar de que solo se identificó a 3. 

En realidad estaba muy lejos de percatarse completamente de lo que pasaba pues, en aquella ocasión los captores estaban dispuestos a todo ya que procedieron a darle golpes en la cabeza, gritos, insultos y amenazas como su se tratara de un interrogatorio de los que se ven en películas de terror. 

Denisse no está segura del tiempo en que fue vejada, pero a diferencia de otras mujeres cuyo cuerpo se encontró en un saco o abandonada en un descampado, tuvo una oportunidad para agarrarse a la vida con todas sus fuerzas. En determinado momento de la tortura, Julio recibió una llamada de parte de una tal “Fanny” y mientras hablaba, la mujer gritó con todas sus fuerzas que la tenía secuestrada y temía por su vida.

La llamada se interrumpió. Hubo una segunda llamada. Denisse se percató de que en esa ocasión se trataba de su hermana Magnolia quien preguntaba como loca por la suerte de su hermana. Estas llamadas pusieron más nerviosos a sus captores quienes incrementaron los golpes, y aumentaron su agresividad. Cabe mencionar que en esa habitación había papeles regados, los papeles que l a secuestrada tenía que firmar. Una de las mujeres cogió un manojo de estos papeles y los apretó con todas las fuerzas contra el rostro de la joven como si quisiera que se trague lo que no podía firmar. Eso es lo último que recordó antes de perder el conocimiento.

Mientras esto sucedía, su hermana Magnolía recurría a la Policía y exactamente a las 5 de la tarde pudo conversar con personal de la DEPINCRI quienes montaron un rápido operativo. 

Según aseguran fuentes policiales, por indicación de Magnola un grupo de ellos fue a la casa ubicada en la décima cuadra de la avenida Simón Bolívar, ingresaron al domicilio y encontraron a la trabajadora de 33 años a tiempo para permitirle vivir unos años más.

Los efectivos reanimaron a Denisse, quien se encontraba en posición decúbito dorsal y tenía marcas de golpes en varias parte del cuerpo. En tanto Julio Mamani Fernández de 29 fue detenido. Hasta el cierre de edición siguen las diligencias.