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México: ​estuvo en prisión y hoy es uno de los mejores chefs del mundo

Eduardo García afirma que con su historia quiere fomentar que los mexicanos que hayan pasado por su misma situación sepan que sí es posible progresar a pesar de las adversidades

México: ​estuvo en prisión y hoy es uno de los mejores chefs del mundo

México: ​estuvo en prisión y hoy es uno de los mejores chefs del mundo

20 de Abril del 2017 - 13:53 » Textos: Redacción Multimedia » Fotos: degourmand

Eduardo García es un mexicano considerado en la actualidad como uno de los mejores chefs del mundo, pero pocos saben que purgó prisión en Estados Unidos, acusado de robo. "Lo que pasa, y no me apena decirlo, es que soy un delincuente condenado en EE.UU. me deportaron dos veces, en el 2000 y en 2007. Mi familia todavía vive allá y amo ese país porque me dio todo lo que tengo, pero tengo prohibido ir allá de ahora en adelante", dijo a través de The New York Times Español.

"No me escondo de nada de esto porque quiero que la gente a mi alrededor sepa quién soy. Muchas personas han pasado por lo mismo que yo. Sí, da pena decir que hiciste fraude y que fuiste deportado y estuviste en la cárcel. Pero esos son errores que puede cometer cualquier humano", sostuvo.

El fundador de la famosa cadena de restaurantes Máximo Bistrot cuenta que desde pequeño vivió en Estados Unidos. Trabajó desde muy joven en el campo y posteriormente en diferentes restaurantes, donde empezó como lavaplatos, hasta finalmente llegar a ser un destacado chef. A diferencia de otros, dice, no pasó por institutos o escuelas de gastronomía, incluso ni terminó la primaria, pero sus ganas de sobresalir lo llevaron a triunfar. 

"Estudié y copié lo que habían hecho y me di cuenta de que la mayoría de los libros sobre cocina no son correctos. Entonces empecé a experimentar. Mi entrenamiento para esta vida es diferente al de chefs que fueron a escuelas culinarias. Toda mi educación fue en la cocina", afirmó.

Dice que su problema con la justicia empezó cuando un primo suyo le pidió que lo lleve a una tienda de vinos y licores que iba a asaltar junto a otro amigo; si bien es cierto lograron escapar de la policía, días después se entregó a la justicia. Fue condenado, pasó un año de prisión en una peligrosa cárcel de Giorgia y posteriormente fue deportado.

Luego su padre, quien vivía en Estados Unidos, enfermó, y sin medir las consecuencias retornó a Estados Unidos; pensó quedarse solo unos meses, pero permaneció allí por seis años. En ese tiempo nuevamente volvió a surgir y encontró trabajo en un conocido restaurante, pero para su mala suerte la policía lo ubicó y lo volvió a reportar.

Ya de retorno a su país ingresó a trabajar en el restaurante Pujo de México, uno de los mejores del mundo, y luego abrió su propio negocio con su esposa, en la Colonia Roma, donde empezó con solo cuatro empleados. La mezcla de técnicas francesas con algunos ingredientes mexicanos es lo que le dio el éxito a sus platillos, los cuales en poco tiempo se convirtieron en el favorito de los comensales.

Ahora posee tres restaurantes: el Máximo Bistrot, Lalo y Havre 77, donde da empleo a 130 personas. Además tiene seis asociaciones en México, dos en Londres y una en Dubái. "Con mi historia quiero fomentar que los mexicanos que estén en la misma situación sepan que aquí son bienvenidos y pueden hacerla en su país", enfatizó.

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