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Pakistán: Estado Islámico asesinó 76 personas en atentado en un templo sufí (VIDEO)

Mientras que 210 personas se recuperan de sus heridas luego de que un kamikaze se hiciera explotar a la hora del rezo sufí
Pakistán: Estado Islámico asesinó 76 personas en atentado en un templo sufí (VIDEO)

Pakistán: Estado Islámico asesinó 76 personas en atentado en un templo sufí (VIDEO)

17 de Febrero del 2017 - 07:49 » Textos: Correo agencias » Fotos: AFP

El número de muertos en el atentado suicida del Estado Islámico contra un templo sufí en el sur de Pakistán aumentó hoy a 76, mientras que 210 personas se recuperan de sus heridas, 40 de ellas en estado crítico, informó a Efe una fuente policial.

"Los muertos han aumentado a 76 y hay 40 heridos muy graves", afirmó Rasool Bakhsh, jefe de la comisaría de Policía de la ciudad de Shewan, en la provincia de Sindh, donde ocurrió el atentado ayer por la tarde.

La fuente indicó que la ciudad está de luto, con la mayoría de los comercios cerrados y una fuerte presencia se seguridad con 200 agentes desplegados por la zona.

Un terrorista suicida hizo explotar las bombas que portaba en el interior del templo sufí Lal Shahbaz Qalandar cuando un gran número de fieles celebraba una ceremonia religiosa.

El recinto se encontraba lleno de personas, ya que los sufíes llevan a cabo sus celebraciones religiosas los jueves.

La comunidad sufí, una corriente mística del islám, ha sido blanco de los talibanes y extremistas en Pakistán, con frecuentes acciones contra sus templos, entre ellos el ataque suicida que causó 52 muertos y más de un centenar de heridos en Baluchistán (suroeste) el pasado noviembre.

Una fuente policial explicó que un kamikaze entró en el santuario y accionó la carga explosiva que portaba cuando se encontraba en medio de los fieles. El lugar estaba atestado de gente este jueves, considerado como un día sagrado de rezo para esta comunidad, rama mística del islam que algunos grupos radicales consideran como herética.

La explosión se cobró la vida de al menos 70 personas y 250 resultaron heridas, 40 de ellas de gravedad, informó el ministro de Salud de la provincia de Sindh, Sikandar Ali Mandhro.

Se trata del atentado más sangriento en lo que va de año en Pakistán.

El grupo yihadista sunita Estado Islámico reivindicó rápidamente su autoría, a través de su agencia de propaganda Amaq.

"Algunos cuerpos estaban decapitados, desmembrados, y los heridos gritaban de dolor mientras pedían ayuda", contó un testigo, Haq Nawaz Khan Solangi. "Parecía que había llegado el día del Juicio Final, los cuerpos yacían en charcos de sangre".

- 'Cobarde y vergonzoso' -

El primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, condenó rápidamente el ataque en un comunicado. "Un atentado contra uno de nosotros es un atentado contra todos nosotros", declaró.

"Los últimos días fueron difíciles y mi corazón está con las víctimas. Pero no podemos dejar que esos acontecimientos nos dividen o nos aterren", añadió.

Pakistán ha experimentado una gran mejora en seguridad en los últimos dos años, pero esta semana una serie de ataques -la mayoría reivindicados por los talibanes paquistaníes- ha alterado la creciente sensación de optimismo.

El presidente del país, Mamnoon Husain, aseguró por su parte que "las operaciones contra los terroristas seguirán en todo el país".

Y el embajador estadounidense en Islamabad calificó el atentado de "cobarde y vergonzoso".

Tras el ataque, Pakistán decidió cerrar sus fronteras con Afganistán, al que Islamabad acusa de acoger a extremistas paquistaníes.

- Talibanes reivindican ataques -

Además del atentado contra el santuario, un artefacto explosivo de fabricación casera explotó el jueves al paso de un convoy militar en la inestable provincia del Baluchistán (suroeste), matando a tres soldados e hiriendo a otros dos, indicó el ejército.

Y en Dera Ismail Khan, en el noroeste del país, cuatro policías y un civil murieron a manos de hombres armados que circulaban en moto.

Jamaat-ul-Ahrar, una facción de los talibanes de Pakistán, reivindicó varios ataques esta semana, incluyendo un atentado suicida en Lahore, que causó 13 muertos y docenas de heridos.

El miércoles, cuatro terroristas suicidas perpetraron un ataque en el noroeste de Pakistán, matando a seis personas.

Los ataques subrayan la lucha de Pakistán para acabar con el extremismo, que se intensificó después del ataque más mortífero ocurrido en el país, un asalto de los talibanes paquistaníes contra una escuela en Peshawar en 2014, que dejó más de 150 muertos, la mayoría de ellos niños y adolescentes.

El ejercito intensificó una operación esperada durante mucho tiempo en las zonas tribales semiautónomas, donde los insurgentes operaban sin impunidad, y el gobierno lanzó un aplaudido Plan de Acción Nacional contra el extremismo.

Muchos críticos advierten sin embargo que las medidas severas no abordan las causas profundas del extremismo, y grupos como los talibanes paquistaníes -y, cada vez más, el EI - todavía pueden cometer atroces ataques.

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