Temas

Opinión
Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Alberto Ulloa en la Asamblea General de la ONU de 1945

​Como cada año desde 1945 en que fue creada la ONU, el Perú estará presente en su seno, esta vez en el 71° Periodo de Sesiones de la Asamblea General, su mayor órgano constitutivo, con el discurso que pronunciará hoy el presidente Pedro Pablo Kuczynski -un privilegio que obtuvimos por ser uno de los 51 históricos firmantes de la fundacional Carta de San Francisco-.

20 de Septiembre del 2016 - 06:30 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Como cada año desde 1945 en que fue creada la ONU, el Perú estará presente en su seno, esta vez en el 71° Periodo de Sesiones de la Asamblea General, su mayor órgano constitutivo, con el discurso que pronunciará hoy el presidente Pedro Pablo Kuczynski -un privilegio que obtuvimos por ser uno de los 51 históricos firmantes de la fundacional Carta de San Francisco-. Sin duda, es el acontecimiento multilateral más esperado del año por sus 193 Estados miembros. Este suceso sirve de mejor contexto para vivificar a la egregia figura del mayor internacionalista peruano del siglo XX, el embajador Alberto Ulloa Sotomayor -el Aula Magna de la Academia Diplomática del Perú lleva su nombre-, quien acudió ese año a la reunión planetaria en EE.UU. para firmar dicha Carta en representación del Perú. Ulloa, que llegara a ser Canciller de la República y presidente de la centenaria Sociedad Peruana de Derecho Internacional, ante la designación por el Gobierno, tuvo que dejar su puesto de catedrático de Derecho Internacional Público en San Marcos, cediéndolo a uno de sus más destacados asistentes, que con los años sería otro eminente internacionalista, don Andrés Aramburú Menchaca. Ulloa, que escribió la monumental “Posición Internacional del Perú” y sus dos tomos de Derecho Internacional, hasta ahora no superados -nadie que se dedique a la vida internacional de nuestra patria puede exonerarse de leerlos-, dejó, junto al reputado don Víctor Andrés Belaunde, que llegó a presidir la Asamblea (1959 y 1960), una valla muy alta para las futuras participaciones peruanas en estas reuniones de la ONU, por cuyo mecanismo sus Estados miembros confirman el principio de igualdad jurídica de las naciones, es decir, aunque sabemos que en el mundo existen Estados poderosos o ricos y otros pobres, en la ONU, sus votaciones por ejemplo, tienen por su carácter de natural relacionamiento horizontal, la misma connotación jurídica.