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Martín Santivañez

Martín Santivañez

Amigo de Platón o amigo de la verdad

“Amicus Plato sed magis amica veritas” decía Aristóteles. “Amigo es Platón, pero más amiga es la verdad”.

24 de Noviembre del 2016 - 06:28 Martín Santivañez

“Amicus Plato sed magis amica veritas” decía Aristóteles. “Amigo es Platón, pero más amiga es la verdad”. El estagirita era discípulo de Platón y lo quería con el cariño con que un discípulo honra a su maestro. Sin embargo el amor a la verdad debe superar el cariño a los amigos. La verdad es mas importante que la amistad. Los atenuantes de la razón no son la razón per se. El cariño que sentimos puede inducirnos a error. Además, los hechos no se equivocan. Por eso Aristóteles, aunque quería a Platón, siempre supo optar por la verdad.

Es conmovedora la columna que Aldo Mariategui, mi amigo, ha escrito en defensa de su amigo, el Ministro Saavedra. Es conmovedora y comprensible, pero no es justificable. Mariategui sostiene que los detractores de Saavedra son pigmeos que adoran un becerro de oro. La frase es buena, como casi todo lo que escribe Aldo. Sin embargo, es falsa. No existe una gran conspiración contra el ministro de educación. Lo que existe es una indignación generalizada basada en hechos muy concretos. Lo que Mariategui sostiene que son “muñecos” es evidencia real. Saavedra ha sido ineficaz gestionando los Panamericanos. Saavedra ha sido irresponsable al no controlar las compras de su sector. Saavedra ha promovido la ideología de género inoculándola en la currícula del MINEDU. Y Saavedra hace daño al gobierno porque genera problemas con muchos sectores y desune en vez de unirnos por una mejor educación. Por eso lo defienden los caviares, campeones mundiales de la desunión.

Los que trabajamos en la universidad peruana tenemos todo el derecho a opinar sobre la supuesta reforma. Los profesores y las autoridades tienen el deber de pronunciarse sobre la ley Mora, una ley que necesita mejoras urgentes. ¡Que se cierren las universidades chicha! Claro que sí. ¡Que mueran las argollas! Pero que también se abra un gran debate nacional para lograr políticas consensuadas y realistas. Necesitamos una educación libre del veneno caviar. Defender a los amigos es loable. Pero luchar por la verdad, eso, no tiene precio.