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Caso de Venezuela: nuestra diplomacia decide por puchos

El comunicado de la Cancillería solamente da cuenta que hemos expulsado al embajador de ese país en el Perú

12 de Agosto del 2017 - 08:10 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

No entiendo por qué razón nuestra diplomacia no se muestra firme y decidida en el caso de Venezuela. El comunicado de la Cancillería solamente da cuenta que hemos expulsado al embajador de ese país en el Perú, de conformidad con el artículo 9° de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas (1961). El comunicado de Torre Tagle no refiere el latinazgo de PERSONA NON GRATA, que está expresamente señalado en la referida Convención y eso estuvo mal. Dicha calificación era lo esperado, pues ya habíamos llamado en consulta a nuestro embajador en Caracas y luego lo retiramos definitivamente. La grave crisis de Venezuela y, con ella, el enfriamiento de la relación bilateral debido no solo a la intransigencia de insistir groseramente con la instalación de una Asamblea Constituyente, para perpetuar a Maduro en el poder, debía seguir por los insultos al Presidente del Perú, el rompimiento de relaciones diplomáticas con Venezuela. La relación hacía insoportable e insostenible mantener acreditado en nuestro país democrático a un embajador de otro Estado antidemocrático. Frente a esta degradación bilateral, la Cancillería peruana no ha consumado el clamor de la opinión pública nacional, que sigue exigiendo por la DIGNIDAD NACIONAL y los elevados principios y valores democráticos, la decisión del referido rompimiento diplomático.

El canciller Luna acaba de decir sorprendentemente que el Perú está evaluando dicha ruptura y eso, francamente, no corresponde a la majestad de una diplomacia que debe mostrarse sin temores. El tiempo otorgado al embajador venezolano para que deje el país es de 5 días y, aunque la Convención no refiere un plazo concreto, sí subraya que debe serlo en lapso prudencial, pero otorgarle casi una semana en ninguna práctica diplomática del mundo es lo prudencial. Mientras usted generosamente lee esta columna, amigo lector, habrán transcurrido 24 horas, debiendo quedarle solamente 24 más al diplomático llanero para salir del país. Era lo esperado. Cuidado con las decisiones diplomáticas por puchos.

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