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Iván Slocovich

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Cobarde ataque terrorista

Con su criminal acción del sábado, los narcoterroristas han abierto un nuevo frente para el estado

20 de Marzo del 2017 - 07:06 Iván Slocovich

De los 37 años que los peruanos llevamos sufriendo por acción del terrorismo, pese a todo lo visto y padecido, pocas veces se ha reportado una acción tan cobarde y miserable como la sucedida el sábado último en la ruta Palmapampa-Pichari, en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), en que una camioneta policial fue emboscada y ametrallada por narcoterroristas, lo que costó la vida de tres agentes y provocó serias heridas a otros dos uniformados.

Lo señalo porque este ataque, que causó la muerte de los suboficiales Marco Gómez, Edwin Tipe y Bermis Torres, sucede mientras gran parte de los efectivos de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, junto a sus vehículos terrestres y helicópteros, vienen haciendo una labor heroica en diferentes puntos del país para atender a los miles de peruanos afectados por los huaicos y los desbordes producido por el llamado Niño costero.

Con su criminal acción del sábado por la mañana, los narcoterroristas han abierto un nuevo frente para el Estado, que ahora no solo tendrá que atender las desgracias que trae la naturaleza, sino que además estará en la obligación de movilizar tropa y máquinas -muy útiles para apoyar a los damnificados- a fin de buscar a los autores del cobarde ataque, que también dejó heridos a los suboficiales Yordan Condori y Eder García.

Pero no ha sido el único ataque a las fuerzas del orden en medio de la desgracia. El viernes último, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas informó que un helicóptero del Ejército, como los que vemos rescatando a gente atrapada en medio del lodo y las corrientes de agua, recibió disparos en el centro poblado Libertad, distrito de Santo Domingo de Acobamba, en la región Junín, lo que originó un enfrentamiento que ojalá haya producido bajas entre los terroristas.

Lástima que para ubicar a los asesinos haya que mover personal y helicópteros que bien podrían ayudar ante la emergencia, pero no queda otra. Es urgente para el país dar con los narcoterroristas que mataron a los tres policías en el Vraem. El ministro del Interior, Carlos Basombrío, ha dicho ayer que se responderá “golpe a golpe”, y así tiene que ser. La democracia y la legalidad no tienen por qué ser débiles y contemplativos ante el crimen.

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