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Con corona

​Han transcurrido varias semanas desde que el propio Marcelo Odebrecht dijo ante fiscales peruanos en Curitiba, que entregó dinero a Ollanta Humala y Nadine Heredia, lo que se suma a lo dicho antes por Jorge Barata, que a su vez se complementa con lo confesado esta semana en el penal de Piedras Gordas por Martín Belaunde Lossio, quien ha asegurado que personalmente dio plata de la constructora corruptora a la entonces futura “pareja presidencial”.

09 de Junio del 2017 - 07:30 Iván Slocovich

Han transcurrido varias semanas desde que el propio Marcelo Odebrecht dijo ante fiscales peruanos en Curitiba, que entregó dinero a Ollanta Humala y Nadine Heredia, lo que se suma a lo dicho antes por Jorge Barata, que a su vez se complementa con lo confesado esta semana en el penal de Piedras Gordas por Martín Belaunde Lossio, quien ha asegurado que personalmente dio plata de la constructora corruptora a la entonces futura “pareja presidencial”.

El examigo de los Humala-Heredia también ha dicho que hizo contratos de trabajo ficticios para justificar los ingresos de quien luego sería la primera dama, algo que la prensa ya había alertado varios años atrás. Ahí están las “asesorías” por temas de palma aceitera, lo que se suma a las “colaboraciones” periodísticas pagadas en medios extranjeros que hacía la señora Heredia, a pesar de que nunca llegó a publicar nada.

Los únicos que siguen negando las evidencias de que hubo entregas de dinero no declarado son: Humala, Heredia y su abogado Wilfredo Pedraza. Por eso, llama la atención que el Ministerio Público actúe con tanta paciencia frente a quienes manejaron las riendas del país por cinco años. Ni impedimento de salida del país tienen. De nada valen las delaciones, los testigos ni las agendas donde se hacían anotaciones por varios millones de dólares.

Pero eso no es todo. En otro de los casos que afronta Humala, el que tiene que ver con los presuntos crímenes cometidos por el “capitán Carlos”, en Madre Mía, la situación es más alucinante aún. Todos los días aparecen más testigos que incriminan al expresidente. Hasta afirman haberlo visto dando órdenes de ejecutar a diferentes personas a orillas del río Huallaga, pero como en el caso Odebrecht, nada le pasa. Nadie lo toca.

Hace pocos días el expresidente Humala, quien ha sido visto en la sierra central haciendo campaña con miras a las elecciones del 2018 y el 2021, se ha quejado de los procesos e investigaciones que afronta tras su paso por el poder. No obstante, en lugar de reclamar, debería estar agradecido con los fiscales que lo tratan con guantes de seda a pesar de todas las evidencias que día a día se van obteniendo en su contra. No hay duda que, hasta ahora, el comandante tiene mucha suerte.

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