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De que viene, viene de todas maneras

En el recuerdo de los católicos peruanos hay dos fechas inolvidables: la primera, 5 días de febrero de 1985 y la visita a 7 ciudades (Arequipa, Cusco, Ayacucho, Trujillo, Iquitos, Lima y Callao); la segunda, 14 de mayo de 1988, con ocasión del Congreso Eucarístico Mariano Bolivariano, visita que duró 40 horas

21 de Mayo del 2017 - 07:55 Editorial

En el recuerdo de los católicos peruanos hay dos fechas inolvidables: la primera, 5 días de febrero de 1985 y la visita a 7 ciudades (Arequipa, Cusco, Ayacucho, Trujillo, Iquitos, Lima y Callao); la segunda, 14 de mayo de 1988, con ocasión del Congreso Eucarístico Mariano Bolivariano, visita que duró 40 horas. Él, Juan Pablo II, el papa viajero, cumplió con la promesa de visitar el Perú en una época en que el país se encontraba sin rumbo, donde existía poca esperanza y fe por la demencial presencia de la violencia terrorista en varios pueblos del interior y en la propia capital: Lima.

El mensaje de unión y esperanza lo trajo el Papa, con lo cual el sueño de muchos pobladores de verlo en persona se hizo realidad, en especial los ayacuchanos, que escucharon uno de los mensajes más profundos relacionados con el respeto a la vida, pidiendo cambiar el camino de la violencia por el de la paz. Por esos años, dicha región se desangraba por los repudiables crímenes cometidos por los sanguinarios de Sendero.

De esa primera visita el 2018 ya serán 33 años y 30 años de la segunda vez que el Perú acogió a un papa.

A inicios de semana, el arzobispo de Arequipa, Javier del Río Alba, adelantó desde el Vaticano sobre las intenciones de Francisco de llegar al Perú el próximo año, lo que fue respaldado por el cardenal Juan Luis Cipriani al expresar que “no ha marcado ni lugares ni fechas de su visita, pero de que viene, viene. Sí”.

Hoy el país vive momentos difíciles, con la desesperanza de la población al ver cómo la mayoría de sus autoridades cae por corrupción. Será una visita esperada por todos.

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