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Defensor de la participación política

El nuevo defensor del Pueblo, Walter Gutiérrez, elegido por una mayoría calificada en el Congreso de la República, ha cometido un error político en sus primeras declaraciones como defensor de los derechos constitucionales y fundamentales de la persona y de la comunidad.

18 de Septiembre del 2016 - 07:26 Agustín Figueroa

El nuevo defensor del Pueblo, Walter Gutiérrez, elegido por una mayoría calificada en el Congreso de la República, ha cometido un error político en sus primeras declaraciones como defensor de los derechos constitucionales y fundamentales de la persona y de la comunidad. El expresidente del denominado Tribunal de Honor del Pacto Ético Electoral ha dicho que no depende ni responde a ninguna agrupación política. Según La República: “… Gutiérrez descartó tener vínculos con alguna agrupación política e incluso se consideró de ‘izquierda liberal’”. El mismo error ha sido cometido por su antecesor, Eduardo Vega, exdefensor del Pueblo interino, a quien he tenido el privilegio de defender pública y privadamente. Según declaraciones a El Comercio, este abogado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos ha dicho lo siguiente, con relación a su sucesor: “Le he escuchado decir que no le debe el puesto a ningún partido político; es un buen punto de inicio”.

Vega también ha declarado que al defensor del Pueblo se le debe exigir máxima autonomía. En la misma actitud con relación a los partidos políticos, el periodista, abogado y congresista reelecto Guido Lombardi respondió a una pregunta en una entrevista en Perú21. La pregunta fue la siguiente: ¿Le preocupa el rumbo que tomará la Defensoría? La respuesta no deja dudas con relación a su punto de vista: “Claro que me preocupa. Queremos fortalecer instituciones y creo que con esto las estamos debilitando y ojalá me equivoque, pero creo que la Defensoría va a ser tomada como un botín partidario. Los apristas son especialistas en copar instituciones”.

Me permito discrepar de estos tres afamados jurisconsultos, que tienen una formación jurídica y constitucional muchísima mejor que la mía. Desde mi punto de vista, es evidente que el defensor del Pueblo no depende ni responde a ninguna agrupación política, aun cuando es elegido por el Congreso, cuyos integrantes han sido a su vez elegidos en las listas propuestas por alguna organización política. Esta es una respuesta a los que afirman que es aprista. También considero que no es un buen punto de inicio decir que el defensor no le debe el puesto a ningún partido político.

Estas afirmaciones pueden ser entendidas como un rechazo a la militancia política de los que postulan al cargo de defensor del Pueblo. De estas afirmaciones muchos ciudadanos pueden llegar a la conclusión de que este cargo requiere que los postulantes sean “independientes” en el sentido de que no tengan ni hayan tenido militancia en un partido político. Según este supuesto, la militancia política puede ser un elemento negativo en la trayectoria de un ciudadano. Según la Constitución Política del Perú del año 1993, toda persona tiene derechos fundamentales y hay personas calificadas que tienen derechos adicionales. El inciso 17 del artículo 2° señala que toda persona tiene derecho “A participar en forma individual o asociada en la vida política, económica, social y cultural de la Nación. Los ciudadanos tienen conforme a ley los derechos de elección, de remoción o revocación de autoridades, de iniciativa legislativa y de referéndum”.

La Constitución establece que son ciudadanos los peruanos mayores de 18 años. Para el ejercicio de la ciudadanía se requiere de inscripción electoral. El artículo 35 de la Constitución establece en su primera parte que los ciudadanos pueden ejercer sus derechos individualmente o a través de organizaciones políticas como partidos, movimientos o alianzas, conforme a ley. Tales organizaciones concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular. Su inscripción en el registro correspondiente les concede personalidad jurídica. La Constitución no es precisa con relación a los deberes políticos de los ciudadanos, aun cuando establece que “Es derecho y deber de los vecinos participar en el gobierno municipal de su jurisdicción. La ley norma y promueve los mecanismos directos e indirectos de su participación”.

Desde mi punto de vista, es un deber de los ciudadanos que tienen un mínimo de conciencia crítica militar en una organización política. No es razonable que los que postulen a un cargo electivo no tengan militancia política, es decir, que nunca han concurrido a la formación y manifestación de la voluntad popular ni han tenido una adecuada formación política. Esto es válido para los concejales y alcaldes distritales y provinciales, para los gobernadores y consejeros regionales, para los parlamentarios, para los candidatos a la Presidencia y vicepresidencias y para todo cargo electivo. Me pregunto cómo es posible que haya candidatos a la Presidencia de la República que nunca han militado en un partido político, y que hacen gala de su indiferencia política calificándola de “independencia”. Ojalá que en un futuro cercano las auténticas organizaciones políticas presenten candidatos a la Defensoría del Pueblo. El ganador deberá pedir licencia a su partido y dedicarse a defender la participación política de todos los ciudadanos, entre otras obligaciones. Salvo mejor opinión.

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