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Jorge Esteves

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Descontrol en Sicaya por supuestos pishtacos

​Hace pocos días en el distrito de Sicaya, Huancayo, cientos de personas atacaron la comisaría del lugar, destrozaron un patrullero, quemaron un vehículo e hirieron a efectivos, en protesta contra la Policía que impidió un linchamiento de la población a dos sujetos.

22 de Septiembre del 2016 - 05:10 Jorge Esteves

Hace pocos días en el distrito de Sicaya, Huancayo, cientos de personas atacaron la comisaría del lugar, destrozaron un patrullero, quemaron un vehículo e hirieron a efectivos, en protesta contra la Policía que impidió un linchamiento de la población a dos sujetos. “Son secuestradores de niños, les tapan la boca y luego les sacan los órganos, son pishtacos”, decían iracundos los agresores.

En la tradición andina, el pishtaco asalta hombres y mujeres, los decapita y les saca la grasa para venderla. La sensación en Sicaya es que estos personajes asolan la ciudad para cometer crímenes. Las versiones son innumerables, sin embargo, no hay ninguna evidencia sobre ello. Es más, los agentes policiales revelaron que no hallaron ningún cadáver y tampoco se reportaron denuncias sobre desapariciones de niños o jóvenes.

Un caso peculiar fue el de Walter, de 19 años, quien se marchó de casa por una discusión con sus padres y viajó a Lima. Sus familiares revelaron que había sido llevado en una camioneta y estaba secuestrado en una chacra. Los pobladores se hicieron eco de ello y propalaron la versión que los pishtacos raptaron al estudiante. “No me secuestró nadie y menos los pishtacos, fue un malentendido que no debió trascender”, dijo el joven.

“El miedo anida en la población de un modo patológico y compulsivo. Lo mejor que tenemos que hacer es templar nuestros miedos infundados antes que nos destruyan y por supuesto, dar crédito al miedo real porque es el que nos libra del peligro”, dice Barry Glasnner, autor de “La cultura del miedo”. Un concepto que define lo que pasa en estos momentos en Sicaya. Esperamos que en lo sucesivo impere la sensatez antes que el impulso y descontrol.