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Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Egipto: Mubarak y la permanente alianza con EE.UU.

​Luego del asesinato de Anuar Sadat, presidente de Egipto (1970-1981), durante un desfile militar en El Cairo en octubre de 1981, por un grupo de soldados, fue encumbrado en el poder su segundo, Hosni Mubarak, herido en el atentado, que gobernó el país por tres décadas en abierta alianza estratégica con Estados Unidos.

15 de Marzo del 2017 - 07:01 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Luego del asesinato de Anuar Sadat, presidente de Egipto (1970-1981), durante un desfile militar en El Cairo en octubre de 1981, por un grupo de soldados, fue encumbrado en el poder su segundo, Hosni Mubarak, herido en el atentado, que gobernó el país por tres décadas en abierta alianza estratégica con Estados Unidos. Atrás había quedado el escenario de la Guerra de los Seis Días, en que Israel, apoyado por Washington, invadió en un santiamén toda la península del Sinaí, originando una crisis que llevó a que todo el mundo árabe, incluido Egipto, entraran en abierta colisión con los judíos. EE.UU. ha cuidado mucho no perder la buena relación con los herederos de Ramsés II. Apenas producida la denominada primavera árabe -iniciada con las revueltas en Túnez en 2011-, el gobierno de Mubarak fue impactado por una multitudinaria protesta ciudadana que, cobrando muchos muertos, llevó al derrocamiento del presidente. Mientras Mubarak era depositado en la cárcel imputado responsable de las muertes en las plazas de El Cairo, Mohamed Morsi se hacía del gobierno democráticamente por primera vez en la historia de Egipto apoyado por los Hermanos Musulmanes. Morsi, imputado por su cercanía con posiciones extremistas, fue condenado a muerte, pero su suerte cambió y fue condenado a la reclusión con el evidente silencio de EE.UU. pues guste o no, se trataba del primer presidente elegido en la milenaria nación africana. A la postre también fue defenestrado, esta vez por el general Abdul Fatah al-Sisi. Lo más reciente en Egipto, a la luz de todo lo acontecido, es que el ahora viejo Mubarak (87), después de permanecer preso por cinco años, finalmente irá a su casa por disposición judicial. El actual gobierno egipcio mantiene su alianza con Washington y quizás la decisión judicial se ajusta a esa respuesta que los seguidores de Mubarak estaban esperando, pues, como el actual presidente Al-Sisi, bregó para conservar esa estratégica relación con Occidente.

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