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Miguel Laguerre

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El legado del vicealmirante Martín Jorge Guise

El miércoles 17 de setiembre de 1828, un británico fundacional de la República y de la Armada Peruana firmó su testamento antes de zarpar al mando de la escuadra peruana para combatir contra las fuerzas del libertador, entonces convertido en adversario del Perú, Simón Bolívar.

01 de Diciembre del 2016 - 06:12 Miguel Laguerre

El miércoles 17 de setiembre de 1828, un británico fundacional de la República y de la Armada Peruana firmó su testamento antes de zarpar al mando de la escuadra peruana para combatir contra las fuerzas del libertador, entonces convertido en adversario del Perú, Simón Bolívar. Dejaba en Lima a dos mellizas de cuatro meses de edad y a su joven esposa, Juana.

La lectura de este documento, así como el estudio de su vida, nos revelan los valores y principios de un prohombre del Perú, de cuyo recuerdo podemos rescatar su humildad, sencillez y compromiso.

Dio indicaciones para que su funeral sea realizado de la manera más sobria posible. No pidió pompa ni actos conmemorativos acorde con un personaje de su influencia y prestigio, sino ser vestido con la túnica de San Francisco, sin las insignias terrenales de sus victorias y hazañas que permitieron la independencia del Perú. Solo con la cruz de su fe.

B. W. Stevenson, quien era un leal partidario de Cochrane, sostuvo que Guise era “de naturaleza buena y del tipo caballeresco”, antagónico tanto del instigador como del fabricador de complots.

Guise, sin buscarlo, nos dejó su epitafio: “Soy de los primeros que trajo al Perú su independencia y le sirvo desde entonces con el mayor entusiasmo y honor. Hay todavía heridas en mi cuerpo de las que recibí al principio, combatiendo las fortalezas del Callao […] Ellas mismas me estimulan a mayores empeños por esta mi nueva patria […] Todo lo he sacrificado en su obsequio, y le sacrificaré también mi propia vida, si fuese necesario”.

El 24 de noviembre de 1828, en aguas de Guayaquil y a bordo de la fragata “Presidente”, insignia de la naciente Armada Peruana, cumplió con su palabra.

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