Temas

Opinión
Iván Slocovich

Iván Slocovich

El mausoleo de la burla

​Han pasado 18 días desde que en Correo denunciamos la existencia de un infame mausoleo en Comas, donde los seguidores de la banda criminal Sendero Luminoso entierran a sus muertos y piensan hacerlo a futuro.

11 de Octubre del 2016 - 06:25 Iván Slocovich

Han pasado 18 días desde que en Correo denunciamos la existencia de un infame mausoleo en Comas, donde los seguidores de la banda criminal Sendero Luminoso entierran a sus muertos y piensan hacerlo a futuro. Mucho se ha dicho al respecto. Incluso el presidente Pedro Pablo Kuczynski se ha pronunciado. Sin embargo, hasta el momento la estructura de cemento continúa ahí, burlándose de las víctimas de la escalada de violencia que vivió el país por el accionar terrorista.

Tenemos al Ministerio Público investigando el caso, a los abogados discutiendo si se cometió o no “apología del terrorismo”, al alcalde de Comas tratando en vano de defenderse, a la Policía Nacional alertando del peligro que aún implica Sendero Luminoso y a algunos de por ahí hablando de “respetar a los muertos” o hasta de iniciar un “diálogo de paz” con la banda criminal que busca esconderse bajo la careta de un “partido político”.

Por estos días, el tema que atrae la atención de los peruanos es el indignante “negociazo” que habría tratado de hacer el exasesor de Palacio de Gobierno Carlos Moreno con la salud de los más pobres. No obstante, la existencia de ese mausoleo terrorista, y todo lo que hay detrás del mismo, no debe ser dejada de lado, de la misma forma como no debe ser ignorada la intención de Sendero de mantenerse activo y ganar adeptos, especialmente entre los jóvenes.

En Correo tenemos la postura irreductible de decirle “no” al terrorismo, por más que algunas voces digan por ahí que denunciar el accionar actual de las bandas criminales es hacerle el juego al fujimorismo o a posturas extremas y a pasados excesos del Estado que nunca más deberían repetirse. Ante Sendero y el MRTA no debería existir la menor contemplación, mucho menos “negociación”. Lo que han hecho al Perú no merece la menor discusión.

El Perú ha derrotado militarmente a las dos bandas terroristas que nos quisieron eliminar para imponer sus absurdas posturas. Nos queda estar muy alertas para que su ideología criminal no vuelva a prender entre peruanos equivocados y, por ello, como medio de comunicación, estaremos siempre en la primera línea a fin de denunciar cualquier intento de esta gente por inmiscuirse en la política, que nunca debe dar cabida a los asesinos.