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El mausoleo de Sendero

​A pocos días que Manuel Fajardo, abogado del genocida Abimael Guzmán, sustentara ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) su intención de inscribir como partido político al Frente Único y Defensa del Pueblo Peruano (Fudepp), el nuevo rostro del Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales (Movadef), a su vez brazo político de la banda terrorista Sendero Luminoso, mostramos cómo viene actuando en Lima este grupo criminal.

23 de Septiembre del 2016 - 05:34 Iván Slocovich

A pocos días que Manuel Fajardo, abogado del genocida Abimael Guzmán, sustentara ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) su intención de inscribir como partido político al Frente Único y Defensa del Pueblo Peruano (Fudepp), el nuevo rostro del Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales (Movadef), a su vez brazo político de la banda terrorista Sendero Luminoso, mostramos cómo viene actuando en Lima este grupo criminal.

En esta edición de Correo y en nuestra página web, mostramos imágenes recientemente obtenidas por la Policía Nacional, en las que se aprecia cómo esta gente se da el lujo de marchar por las calles de Comas haciendo apología, y de llevar a cabo una ceremonia fúnebre en el mausoleo que han levantado con total libertad para sepultar a sus muertos dentro de un cementerio del mencionado distrito del norte de la capital.

Durante su caminata y el funeral, sobró el volanteo de propaganda proterrorista en la que no faltaron las alusiones a los “prisioneros políticos”, “solución política”, “amnistía general” y “reconciliación nacional”, que no son más que las directivas emanadas desde la celda del carnicero Guzmán, con el propósito de obtener la libertad pese a los miles de muertos que carga en sus espaldas. Todo esto en plena calle por donde transitan los peruanos víctimas de esta banda armada.

Para quienes afirman que el senderismo es un cadáver que algunos tratan de resucitar para meterle miedo a la gente y levantar al fujimorismo, bueno pues, acá tienen una muestra de cómo esta gente sigue muy activa haciendo “trabajo político” en las calles de Lima, mientras sus “dirigentes” van ante el JNE a tratar de inscribir un partido de fachada, con la absurda intención de postular en futuras elecciones. ¿Todo esto para qué?

Un país que casi es pasado por encima por una horda de salvajes encabezada por Guzmán, no puede darse el lujo de dejar que estos “activistas” caminen por las calles haciendo apología y enterrando a sus muertos con “honores” terroristas. Necesitamos un Poder Ejecutivo y un Estado en general, que incluye al JNE, que actúe con firmeza para asegurarnos que nunca más el terrorismo, con cualquiera de sus nuevos rostros, levantará la cabeza, tal como lo pretende.

Iván Slocovich

Iván Slocovich