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EL MUNDO YA NO ES IGUAL DESDE EL 11-S

Han pasado 15 años desde aquel 11 de setiembre de 2001 en que se produjo el mayor atentado terrorista que registra la humanidad. Nueva York, principalmente, y su centro financiero fueron el blanco perfecto de Al Qaeda, que actuó coludido con el gobierno talibán de Afganistán.

11 de Septiembre del 2016 - 07:58 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Han pasado 15 años desde aquel 11 de setiembre de 2001 en que se produjo el mayor atentado terrorista que registra la humanidad. Nueva York, principalmente, y su centro financiero fueron el blanco perfecto de Al Qaeda, que actuó coludido con el gobierno talibán de Afganistán. Ese día se acabó para siempre la idea de que EE.UU. era un país invulnerable e intocable, tal como lo pregonó el idealismo de su Destino Manifiesto en el siglo XIX que los hizo creer elegidos e infalibles para liderar el mundo; sin embargo, en sus propias narices el golpe certero de Osama bin Laden produjo un cambio radical en los paradigmas de las relaciones internacionales vigentes. Me explico. Washington venía de emerger como la única superpotencia del planeta. Con la caída del Muro de Berlín (1989), había sido enterrada la Guerra Fría, y EE.UU. se encumbraba como la nación todopoderosa de la Tierra. El imperialismo no solo económico sino militar lo hizo insuperable y, en esa confianza, en los años 90, cruzó el Atlántico y llevó adelante la Guerra del Golfo Pérsico. Pero la catástrofe humana de las Torres Gemelas, con más de 4500 muertos, modificó el tablero internacional acabando el corto periodo unipolar estadounidense para dar paso a una sociedad internacional donde el poder debía ser prorrateado dando paso al mundo unimultipolar, que es en el que vivimos. EE.UU. debió comenzar a negociar con potencias emergentes como China y Rusia que, por supuesto, negaron a Obama, desde el Consejo de Seguridad, bombardear Siria para acabar con el régimen de Bashar al Assad. Los Estados, en consecuencia, que deben esforzarse por el mantenimiento de la paz conforme la Carta de la ONU (1945), desde el 11-S afrontan un fenómeno distinto: el conflicto no convencional que ha llenado de hermetismo al planeta. Debemos asimilarlo, pues las guerras y alianzas entre Estados del pasado han cedido a las coaliciones para combatir al terrorismo internacional.

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