Temas

Opinión
Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Miguel Ángel Rodríguez Mackay

"El repunte de Donald Trump"

​Para que el candidato republicano, Donald Trump, suba sorprendentemente cerca de 12 puntos en las encuestas en tan pocos días y logre el empate técnico con la demócrata Hillary Clinton han pasado dos cosas: primero, que el magnate juega a ganador y como hombre de negocios que es, no se da por vencido.

03 de Noviembre del 2016 - 07:02 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Para que el candidato republicano, Donald Trump, suba sorprendentemente cerca de 12 puntos en las encuestas en tan pocos días y logre el empate técnico con la demócrata Hillary Clinton han pasado dos cosas: primero, que el magnate juega a ganador y como hombre de negocios que es, no se da por vencido. Se está valiendo de todo su inmenso poder económico para invertir en la estrategia de campaña y eso, aunque no debería ser la base para orientar por quién sí y por quién no votar, siendo legal, penetra en el proceso electoral fundado en la capacidad material o financiera del candidato, con resultados concretos. Era difícil ver en el escenario electoral a un Trump tirando la toalla. Los empresarios suelen ir hasta el final excitados por la teoría del riesgo en la apuesta en la que creen a morir. En segundo lugar, queda claro que Trump ha apuntado en la debilidad máxima de la exsecretaria de Estado, que es el asunto de los correos electrónicos, su verdadero talón de Aquiles. Clinton con una mejor estrategia pudo haber capeado este tema, que ha sido capitalizado al máximo por el neoyorquino que no lo suelta por nada del mundo, sobre todo después de que el FBI decidiera reabrir la investigación de los referidos mensajes virtuales destapando inconductas de los colaboradores más cercanos de Hillary, y que da más espacios para que Trump suelte la idea de que se trata de una candidata deshonesta. En EE.UU. la fuerza de la cultura política en su vida republicana de más de 240 años, valora en sumo grado decir la verdad y ser honestos antes que la pericia y la capacidad. Queda claro que Clinton se está durmiendo en sus laureles y eso en una campaña como la estadounidense, es fatal. Quedan por delante cinco días para la fecha crucial que decidirá al próximo (a) inquilino (a) de la Casa Blanca por los 4 años que siguen y nada está dicho. El problema para Clinton será cómo detener el alza de Trump o lo que es lo mismo, cómo salir del estancamiento en que se encuentra.