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Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Miguel Ángel Rodríguez Mackay

España: la segunda etapa de Mariano Rajoy

​Los últimos diez meses fueron políticamente complejos para España. La juramentación en la víspera de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno -su segundo mandato- acaba esa crisis y abre un nuevo capítulo para los españoles, que poco a poco van saliendo de la orfandad económica que los golpeó hace algunos años.

02 de Noviembre del 2016 - 06:34 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Los últimos diez meses fueron políticamente complejos para España. La juramentación en la víspera de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno -su segundo mandato- acaba esa crisis y abre un nuevo capítulo para los españoles, que poco a poco van saliendo de la orfandad económica que los golpeó hace algunos años. Rajoy, el líder del Partido Popular, ya no es más presidente en funciones o con atributos limitados, ahora los tiene plenamente y deberá llevar hacia adelante una gestión para recuperar el tiempo perdido y encaminar a España. Por estas horas debe estar ultimando la lista de los miembros de su gabinete de ministros que deberá comunicar al rey Felipe VI en esta misma semana. Y aunque las presiones son grandes, el político conservador ya ha anunciado que su reciente elección, en la que contó con el apoyo del partido Ciudadanos, no significa que deba hipotecar la gestión que inicia con manifestaciones para cargos ministeriales por los “favores” recibidos para viabilizar su elección. Esta no solo se debe al apoyo de Ciudadanos, sino también a la impresionante abstención del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), seriamente agrietado por el paso al costado de su líder Pedro Sánchez -el más duro opositor a Rajoy-, quien recientemente hasta renunció a su escaño como diputado. Lo cierto es que a España los diez meses anteriores no le han permitido la estabilidad que se requiere para enfrentar los nuevos desafíos. Mi apuesta siempre fue por Rajoy, más cuajado que los otros candidatos durante la campaña, en los que más allá de su juventud -además de Pedro Sánchez y de Albert Rivera, está Pablo Iglesias de Podemos- imperó el apasionamiento y la terquedad mirando el poder, lo que en política suele terminar pasando factura. Rajoy no tiene mayoría, es verdad, pero gobernará España para todos sus ciudadanos y en adelante sus opositores tendrán que actuar con inteligencia si no quieren desaparecer del escenario político.