Temas

Opinión

Frente Popular

La voz “frente” en la acepción de “frente único” es la coalición de fuerzas distintas con una dirección común para fines sociales o políticos.

11 de Septiembre del 2016 - 07:49 Agustín Figueroa

La voz “frente” en la acepción de “frente único” es la coalición de fuerzas distintas con una dirección común para fines sociales o políticos. Cuando la división ideológica y política del Partido Comunista de Rusia y luego de la Unión Soviética originó la formación de otros partidos comunistas, se inició un largo proceso que obligó a los comunistas de otros países que pretendían participar en las elecciones a formar frentes. Se pretendía en esos casos unir fuerzas y, en alguna medida, ocultar las diferencias ideológicas y políticas.

En un principio hubo partidos marxistas-leninistas y trotskistas, socialistas, en la acepción de los comunistas, revisionistas, que dieron origen a los socialistas, en la acepción de social demócratas y los marxistas-maoístas, en términos generales, todos los antes mencionados con excepción de los social demócratas, creían en la hipótesis del partido único, la lucha de clases y la toma del poder mediante la lucha armada. De ahí nace la frase: “El poder nace del fusil”. En los tiempos de liderazgo de Alfonso Barrantes Lingan, la denominada Izquierda Unida estaba integrada por partidos comunistas y socialistas, en cualquiera de las dos acepciones antes citadas. También participan movimientos y pequeños partidos cuyos nombres no incluían la voz “comunista”. Izquierda Unida era un típico frente de una izquierda indeterminada.

Desde mi punto de vista, Barrantes, salvo su contradictoria admiración por Stalin, era un social demócrata que se había iniciado en la política partidaria militando en el APRA. Cuando fue abandonado por muchos de sus rivales de Izquierda Unida, nos hicimos muy amigos; amistad que duró hasta su muerte. Ahora es evidente la falta de un auténtico partido social demócrata. Tal vez los nuevos dirigentes del partido Aprista Peruano intenten convertirse en un nuevo movimiento social demócrata, aun cuando esto suponga olvidar algunas costumbres y usos políticos. En ese sentido, deben dejar para la historia su libro ideológico emblemático: “El antiimperialismo y el APRA”, escrito por su ideólogo, Víctor Raúl Haya de la Torre, quien siempre enseñó que las ideologías cambian en el transcurso del tiempo.

En el año 2003 se fundó en Lima el Frente Popular. Esta organización se presentaba como un Frente Único de una indefinida “izquierda”. Sus objetivos eran electorales según se puede deducir de la portada de un folleto que contiene una “Declaración de Principios y Programa”. En esta portada se dice: “El pueblo a gobernar. Firma por los trabajadores”, en un claro llamado para firmar el pedido de inscripción en los registros electorales. En este documento hay algunos principios y algunas propuestas programáticas que pueden ser consideradas en un movimiento social demócrata. Por ejemplo, proponen “garantizar el derecho irrestricto de los ciudadanos a constituir partidos y frentes políticos, y lograr su participación en los procesos electorales, en igualdad de condiciones para todos, firmando normas que velen por la inscripción, el financiamiento y la democracia internas de las organizaciones políticas, de promover una carrera pública que asegure la estabilidad del funcionario, siguiendo los principios de solvencia y capacidad para el cargo, retribuido con una escala remunerativa homologada para los distintos niveles de la administración, con topes salariales máximos y mínimos, de acuerdo a nuestra realidad”.

En verdad un partido político moderado, que pretende llegar al poder para gobernar de manera racional, podría incluir la siguiente propuesta del Frente Popular: “Dotar a las Fuerzas Armadas y Policiales del nuevo Estado, con recursos suficientes que correspondan a las exigencias de la modernidad y la eficacia y garantizar la capacidad profesional de sus efectivos, para que cada una, en su respectivo campo de acción, cumpla su rol histórico de defender la soberanía del país y el orden público, y ambas pueden contribuir igualmente al desarrollo económico y social de la población”.

En las elecciones presidenciales de 2016, se presentó un Frente Amplio formado por varias organizaciones de una izquierda indeterminada. Esta organización política tenía la pretensión de ser un Frente Único, pero no lo logró y fue perjudicado por otro partido radical que participó en las elecciones presidenciales. Desde mi punto de vista, le será muy difícil unificarse y construir un auténtico partido social demócrata. Izquierda Unida fue un frente que desapareció sin pena ni gloria; el Frente Popular no tiene vigencia en la política actual. Los frentes de la izquierda indeterminada suelen fracasar en los procesos electorales por el personalismo, el culto a la personalidad, de los líderes o dueños de las organizaciones que lo integran.

Según la experiencia histórica, es muy difícil que un frente único pueda constituirse en un partido político y por consecuencia es aún más difícil que algunos comunistas de los movimientos marxistas que existen en la actualidad puedan integrar un partido originado por los revisionistas del marxismo. La necesidad de un partido socialista, en el sentido de social demócrata, puede incentivar a algunos ciudadanos a llenar ese vacío de la política peruana. Salvo mejor opinión.

tags
Agustín Figueroa

Agustín Figueroa