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Juan Carlos Gambirazio

Juan Carlos Gambirazio

Hecho en el Perú

Si en algún momento se llegó a pensar que la incursión de las administraciones temporales tendría algún efecto positivo vinculado al orden y la correcta ejecución en el fútbol peruano, todos pecamos de ingenuos.

06 de Noviembre del 2016 - 07:27 Juan Carlos Gambirazio

Si en algún momento se llegó a pensar que la incursión de las administraciones temporales tendría algún efecto positivo vinculado al orden y la correcta ejecución en el fútbol peruano, todos pecamos de ingenuos. El episodio que se acaba de producir en torno al clásico del fútbol peruano nos estrella de cara contra una realidad lamentable que parece imposible de erradicar.

La Oficina Nacional de Gobierno Interior (Onagi) le negó las garantías al partido que, de acuerdo con la programación oficial de la Asociación de Fútbol Profesional (ADFP), se debía jugar hoy. La negativa llega por un motivo concreto. La solicitud fue realizada por Raúl Leguía, quien se supone ya no es más administrador de Universitario de Deportes. Uno de los primeros detalles curiosos de esta situación se aprecia cuando la Junta de Acreedores de la “U” comunica a la Onagi el 4 de noviembre, minutos antes de que el organismo tome la decisión, que Carlos Moreno era el nuevo administrador temporal, por lo tanto, cualquier solicitud realizada por Leguía carecía de sustento. Es en esa circunstancia que la Onagi se apoya para suspender el encuentro.

Un día antes, el 3 de noviembre, la nueva administración que lidera Carlos Moreno emite un comunicado en el que deja constancia de que Raúl Leguía no ha cumplido, hasta esa fecha, con realizar la transferencia de bienes y el acervo documentario para que puedan asumir funciones. A la vez, señalaban que no realizarían ninguna gestión para evitar entorpecer la realización del partido el domingo. Claro, fue la Junta de Acreedores que eligió a Carlos Moreno como nuevo administrador la que informó a la Onagi. En ese detalle también se produce una situación compleja, si el sentir general era a favor de que se lleve a cabo el partido, ¿para qué esta comunicación a poco de que se tome la decisión?

Ahora, ¿por qué Moreno no realizó el trámite? ¿No se supone que la suya es la administración legítima? Luego de que se confirmara la suspensión del partido, la administración de Moreno emite un último comunicado en el que, en resumen, se revela que de su parte existió toda la predisposición de llegar a un acuerdo con Leguía para lograr que las garantías se den y que la respuesta fue negativa. Algo así como “nosotros lo advertimos, pero ellos no quisieron”. Siendo sinceros, estos detalles no forman parte del comunicado anterior, no se detalla que buscaron un acercamiento y eso también da mucho que pensar. En tanto, Alianza Lima planea reclamar los puntos y a esto se le suma que los tres puntos sobre el caso del colombiano Juan Pablo Pino ya están definidos a su favor. Es así que el equipo blanquiazul podría clasificar a los play off por sus buenos planteamientos en mesa, diametralmente opuestos a los que se ven en la cancha. Estamos hablando del clásico, el que se supone es el acontecimiento más importante de nuestro campeonato. Es importante recalcar que son dos las instituciones que imparten autoridad sobre el mismo (FPF y ADFP). Un desastre sin precedentes, pero que en el Perú ya se torna familiar.

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