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La cultura en los tiempos de PPK

​Resulta plausible que el Estado, en este caso a través del Ministerio de Cultura, muestre sensibilidad ante la temprana partida de un actor de reconocida trayectoria como Ricky Tosso, y permita que sus restos sean velados en el Museo de la Nación para los homenajes respectivos.

12 de Septiembre del 2016 - 01:17 Editorial

Resulta plausible que el Estado, en este caso a través del Ministerio de Cultura, muestre sensibilidad ante la temprana partida de un actor de reconocida trayectoria como Ricky Tosso, y permita que sus restos sean velados en el Museo de la Nación para los homenajes respectivos.

Sin entrar en comparaciones, México tiene la sana costumbre de proteger a sus artistas al considerarlos parte de su patrimonio y reserva siempre una ofrenda para aquellos que enrumban hacia la eternidad, como vimos recientemente con Juan Gabriel en el Palacio de Bellas Artes.

Ojalá que este desprendimiento del ministro Jorge Nieto sea parte del nuevo enfoque que se anuncia para el ámbito cultural en la gestión del presidente Pedro Pablo Kuczynski. Por lo pronto, el teatro y el humor que hacía Ricky Tosso era cultura de primera mano y había que agradecérselo, aunque sea de manera póstuma.

En esa línea, el hecho de haber transferido el Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú (IRTP) -es decir, Canal 7 y Radio Nacional, que son propiedad de todos los peruanos- a la jurisdicción del Ministerio de Cultura aparece como una decisión necesaria y urgente en el entendido de que se le ha cedido mucho espacio a la banalidad en la televisión comercial y estas plataformas estatales bien pueden marcar la pauta de una programación utilitaria.

“Debemos poner al deporte y a la cultura en primera página en el Perú. Yo me comprometo a hacer eso”, dijo hace unos días el Mandatario. Le tomamos la palabra. Y un réquiem por Ricky Tosso.

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