Temas

Opinión

La Fiscalía y Madre Mía

​El Ministerio Público ha dado un paso importante al reabrir la investigación por el caso Madre Mía, debido a que de esa forma hace algo por lavar su imagen ante los peruanos luego del escandaloso ocultamiento de los audios donde se confirma la compra de testigos por parte del entorno de Ollanta Humala; y porque permite tener hoy al menos la esperanza de que se hará justicia en un caso de presunta violación de derechos humanos, más allá de quién sea el principal acusado.

08 de Mayo del 2017 - 07:30 Iván Slocovich

El Ministerio Público ha dado un paso importante al reabrir la investigación por el caso Madre Mía, debido a que de esa forma hace algo por lavar su imagen ante los peruanos luego del escandaloso ocultamiento de los audios donde se confirma la compra de testigos por parte del entorno de Ollanta Humala; y porque permite tener hoy al menos la esperanza de que se hará justicia en un caso de presunta violación de derechos humanos, más allá de quién sea el principal acusado.

Como escribí hace unos días en este espacio, el Perú merece una explicación de parte del Ministerio Público y del Poder Judicial por el caso Madre Mía. La primera institución por el asunto de los audios; y la segunda por haber archivado, incluso en la Corte Suprema, el caso pese a las surrealistas contradicciones de los testigos pagados. Lo grave es que el mal trabajo del sistema judicial nos llevó a tener como presidente a quien presentaba y presenta un serísimo cuestionamiento.

La apertura de la investigación anunciada la noche del viernes por el Ministerio Público abre al menos la posibilidad de revertir lo visto en años anteriores, en que Humala fue tratado con guantes de seda pese a la existencia de esos audios, que de haberse conocido en su momento, pudieron haber impedido la llegada a Palacio de Gobierno de quien mucho tiene que responder por lo sucedido en la base de Madre Mía a inicios de los años 90.

Ojalá que los abogados del expresidente sepan ejercer una defensa profesional, jurídica y técnica, y no insistan como su patrocinado, con el absurdo argumento de la “persecución política”, pues queda claro que Humala más bien tuvo bastante “suerte” como para salir libre del caso y acabar sentado en Palacio de Gobierno personificando a la Nación. Y decir que los audios salen ahora a la luz, para minar el futuro electoral del nacionalista, no resiste el menos análisis.

Si Humala es culpable de asesinato tendrá que determinarlo el Poder Judicial en base al trabajo del Ministerio Público. Sin embargo, la sola apertura de la investigación es muestra de que al menos existe voluntad de enmendar “errores” del pasado, con lo que queda la esperanza de que habrá, esta vez sí, un proceso verdadero, y no como el que se archivó en la Corte Suprema por razones que muchos magistrados tendrán que explicar.

tags