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Jaime Chincha

Jaime Chincha

​La historia está por repetirse

En un mes, la campaña se “Guzmanizó”. La tramitología confusa y timorata del Jurado ayudó. En un mes, solo se ha hablado del señor Guzmán

26 de Febrero del 2016 - 07:39 Jaime Chincha

En un mes, la campaña se “Guzmanizó”. La tramitología confusa y timorata del Jurado ayudó. En un mes, solo se ha hablado del señor Guzmán; para bien o para mal. ¿Consecuencia? Segundo en las encuestas. ¿Por una gran propuesta o una reforma de aquellas? No, solo por no saber inscribir su partido; diciendo luego que la democracia es su segundo apellido.

Un Guzmán técnicamente informal está ya en los hombros de los mastines y las mastinas de siempre; los que le pusieron una biblia a Humala el 2011, siendo ateos y hasta fariseos, ustedes saben. Amenazas de marchas, la democracia en peligro, CIDH, medios afines y toda la batería lista para un Távara que, a esas alturas, podría haber estado debajo de su escritorio. Estos agentes mediáticos de sus propios intereses (hoy con Guzmán, ayer con Humala) lograron atarantar al Jurado y, claro, su candidato sigue en carrera. Al diablo las normas, eso está para el resto.

Pero ahora entramos a una nueva etapa en la campaña. Guzmán vuelve al ruedo. De víctima podría pasar a victimario, por su proximidad a este gobierno. El grueso del elector no le perdona a Humala el limbo de país que deja y Guzmán podría cargar ese pasivo. Urresti y Abugattás, molestos con Nadine por apoyar a su exviceministro, aseguran que Guzmán fue coordinador de la transferencia el 2011; es decir, recibió a nombre de Humala la gestión que dejó García. Estuvo en este gobierno desde el principio y no lo dijo.

Ya viene Vargas Llosa, con su novela sobre la década fujimorista. El mismo coro que cantó con Humala ensaya la partitura para Guzmán. La historia está por repetirse.

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