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La inmunidad de Kenji no es de Kenji

​El legislador Kenji Fujimori ha ofrecido allanarse al levantamiento de su inmunidad parlamentaria a partir de la decisión de la Segunda Fiscalía Supraprovincial Corporativa de Lavado de Activos, de abrir una investigación a sus hermanos Hiro y Sachi y de solicitar al Congreso que le quite al parlamentario la protección judicial que le es inherente.

21 de Febrero del 2017 - 07:04 Editorial

El legislador Kenji Fujimori ha ofrecido allanarse al levantamiento de su inmunidad parlamentaria a partir de la decisión de la Segunda Fiscalía Supraprovincial Corporativa de Lavado de Activos, de abrir una investigación a sus hermanos Hiro y Sachi y de solicitar al Congreso que le quite al parlamentario la protección judicial que le es inherente.

El gesto es importante, pero no decisivo, pues es legalmente conocido que los legisladores no son dueños de su inmunidad: esta pertenece al Parlamento como institución y solo esta, en la voz de su pleno, puede levantarla.

Siendo así, es decir, que Kenji no está facultado a renunciar a su inmunidad parlamentaria, sería no solo una mejor propuesta sino algo más efectivo que publique una carta con el compromiso de los 72 legisladores de Fuerza Popular de levantarle la inmunidad parlamentaria cuando el caso llegue al pleno y, antes, cuando sea visto por la comisión de levantamiento de la inmunidad, que preside el aprista Mauricio Mulder.

Una acción de ese tipo sí aseguraría que Kenji está realmente dispuesto a que se indague cuál fue su papel en el sospechoso incremento de capital de la empresa Limasa, que en apenas 5 años pasó de 5 mil soles a 2 millones 800 mil soles.

Algunos legisladores fujimoristas y la propia Keiko Fujimori han dado una mala señal al considerar que la investigación fiscal está politizada, y que lo que busca es convertirse en una “cortina de humo” para tapar el caso Odebrecht. Con esos argumentos es difícil creer que el gesto de Kenji es genuino y no solo un saludo a la bandera.