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Iván Slocovich

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La OCDE y las postas médicas

​Arduo trabajo va a tener el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski si realmente quiere cumplir con su promesa de dotar a los peruanos, en 2021, de un servicio de salud pública de calidad, sobre todo si tenemos en cuenta, por ejemplo, que en el último invierno fallecieron al menos 90 niños en la zona andina y vemos que acaban de morir de varicela otros cinco en La Libertad, mientras en Lima un exconsejero presidencial hablaba de un “negociazo”.

19 de Octubre del 2016 - 06:09 Iván Slocovich

Arduo trabajo va a tener el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski si realmente quiere cumplir con su promesa de dotar a los peruanos, en 2021, de un servicio de salud pública de calidad, sobre todo si tenemos en cuenta, por ejemplo, que en el último invierno fallecieron al menos 90 niños en la zona andina y vemos que acaban de morir de varicela otros cinco en La Libertad, mientras en Lima un exconsejero presidencial hablaba de un “negociazo”.

Está muy bien que hace pocos días el presidente Kuczynski se haya reunido en su casa con el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a fin de impulsar el ingreso del Perú a ese exclusivo club de 35 países. Sin embargo, mientras ese proceso va viento en popa y muchos inflan el pecho, habría que ver lo que pasa con la salud de los más pobres, esos con los que se buscaba lucrar por lo bajo desde Palacio de Gobierno.

Sería bueno saber si el resto de países de la OCDE tiene hospitales como el Arzobispo Loayza, el Dos de Mayo o los de EsSalud, donde los pacientes de los servicios de emergencia son hacinados en los pasillos o hay que esperar meses para que otorguen una cita médica a quien la necesita con urgencia. O si sus postas médicas, como las que tenemos en la sierra, cuentan al menos con antibióticos durante los meses de heladas que se repiten indefectiblemente todos los años.

El Perú nunca podrá celebrar ser parte de la OCDE, o del Primer Mundo, si tenemos servicios de salud pública como los que padecen millones de peruanos todos los días; y si a eso le sumamos la corrupción que campea en el sector. Ahí están las ambulancias “truchas” adquiridas para luego tenerlas envejeciendo en almacenes, los que lucran con la compra de las medicinas y los “Morenos” que hacen “negociazos” con clínicas dudosas para llenarse los bolsillos.

El gobierno de PPK ha tenido un pésimo debut en el campo de la salud al descubrirse el turbio accionar del consejero Carlos Moreno en Palacio de Gobierno. La administración “ppkausa” tiene que lavarse la cara demostrando eficiencia y honestidad en la inmensa labor que implica al menos tratar de cumplir la promesa presidencial de hacer que los peruanos más pobres tengan las mismas posibilidades que aquellos que pueden pagar una consulta o una clínica privada.