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Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Miguel Ángel Rodríguez Mackay

LA TUMBA DE JESÚS RESTAURADA

La tumba de Jesús, en cuyo mismo lugar se erigió la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén, ha sido abierta esta última semana, luego de permanecer cerrada por cerca de nueve meses para los trabajos de restauración.

26 de Marzo del 2017 - 08:07 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

La tumba de Jesús, en cuyo mismo lugar se erigió la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén, ha sido abierta esta última semana, luego de permanecer cerrada por cerca de nueve meses para los trabajos de restauración. Se trata del lugar más importante para la cristiandad, que se había mantenido hermético por dos siglos. El Santo Sepulcro, en que fue depositado el cuerpo del Nazareno luego de morir crucificado en el Gólgota o lugar de la calavera, es el punto central que explica la fe del cristianismo, pues para los cristianos de ese lecho funerario tallado en la roca salió resucitado y ascendió glorioso a los cielos. La resurrección es, entonces, una cuestión escatológica que resume la razón de ser de la misión de la Iglesia, es decir, la construcción del denominado reino de Dios.

En otras palabras, si Jesús no hubiera resucitado, ninguna historia hubiera podido prosperar para sostener la vigencia de esta importante religión monoteísta. Los turcos otomanos de Mahomet II que asfixiaron Bizancio y luego tomaron el Santo Sepulcro -las Cruzadas buscaron liberarla de los árabes durante el largo Medioevo-, excitaron a los europeos para buscar nuevas rutas, pues la de Jerusalén estaba vetada. Su toma por los islámicos en expansión cambió el sistema internacional del siglo XV dando origen, incluso, a la denominada edad Moderna. Hallándose dentro de la denominada Vieja Jerusalén, se convirtió en uno de los centros de peregrinación más importantes del cristianismo desde el siglo IV. Aunque tuvo una reparación parcial en 1809, fue en 1555 que se produjo su primera apertura completa, cuando Bonifacio de Ragusa era su custodio en Tierra Santa. Privilegiadamente lo visité como muchos creyentes y no creyentes, y es celosamente cuidado por los ortodoxos griegos, católicos romanos y armenios ortodoxos, que debieron ponerse de acuerdo para su reciente nueva restauración. Actualmente, es sede del Patriarca Ortodoxo de Jerusalén y es la catedral del Patriarcado Latino de Jerusalén.

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