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Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Las convicciones del nuevo cardenal de Venezuela

​Venezuela tendrá un nuevo cardenal, monseñor Baltazar Porras. El próximamente purpurado de la Iglesia católica será incorporado al Colegio Cardenalicio que, reunido en cónclave, es el llamado a elegir al Papa cuando la Iglesia pierde al vigente por renuncia o fallecimiento.

11 de Octubre del 2016 - 06:26 Miguel Ángel Rodríguez Mackay

Venezuela tendrá un nuevo cardenal, monseñor Baltazar Porras. El próximamente purpurado de la Iglesia católica será incorporado al Colegio Cardenalicio que, reunido en cónclave, es el llamado a elegir al Papa cuando la Iglesia pierde al vigente por renuncia o fallecimiento. Lo interesante en la actual coyuntura que vive ese país es que se trata de un prelado con elevados principios sobre democracia y Estado de Derecho. El hasta ahora arzobispo metropolitano de Mérida no ha tenido reparos en declarar sobre la crisis venezolana al sostener que “necesitamos forzar un cambio en paz”. Es probable que Maduro lo tenga en la mira. Su ya conocida distancia de la Iglesia ahora podría terminar por fracturar la relación Estado-Iglesia, agravando cada vez más la situación en el país. La Iglesia, que no hace política, bien que la practica. No debe escandalizar a nadie porque no estamos diciendo que la Iglesia se dedique a la acción política activa, como suelen entenderla las clases políticas de nuestra región. No. El compromiso social del catolicismo para con los irrenunciables derechos de los pueblos no es una novedad. América Latina (AL) ha tenido prelados y presbíteros muy identificados con las causas sociales, muchas veces llegándose a enfrentar a dictadores, tiranos y anarquistas. Solo mencionar la figura de Su Eminencia Óscar Andrés Rodríguez Madariaga, cardenal de Honduras y arzobispo de Tegucigalpa, de reconocida trayectoria en defensa de los derechos humanos en su país y en AL. Aunque las comparaciones siempre son odiosas, de los cuatro cardenales que hasta ahora ha tenido la Iglesia peruana, esto es, Juan Gualberto Guevara, Juan Landázuri Ricketts, Augusto Vargas Alzamora y Juan Luis Cipriani, sin duda que el jesuita Vargas Alzamora mostró, a mi juicio, una mayor defensa de los derechos humanos. Enorme reto para Porras en la Venezuela chavista y una nueva piedra en el zapato para Maduro.