Temas

Opinión

Las guerras se ganan con inteligencia

​Hoy que el Perú busca levantarse de los huaicos caídos en diferentes regiones y que por un lado se va definiendo la reconstrucción de las zonas afectadas (costará más de tres mil millones de dólares), por otro lado, sigue la embarrada de personajes políticos y públicos al ceder a la corrupción y que hace más daño que los desastres naturales.

08 de Abril del 2017 - 08:14 Editorial

Hoy que el Perú busca levantarse de los huaicos caídos en diferentes regiones y que por un lado se va definiendo la reconstrucción de las zonas afectadas (costará más de tres mil millones de dólares), por otro lado, sigue la embarrada de personajes políticos y públicos al ceder a la corrupción y que hace más daño que los desastres naturales. Corrupción es una palabra con la que se convive desde tiempos de la Colonia y que perduró en los gobiernos que tuvieron a su cargo los destinos del país. El reciente caso de la detención del alcalde de Chilca, en Lima, Richard Ramos Ávalos, acusado de ser miembro de una red criminal que operaba en diferentes “rubros”, es sin duda una buena noticia en la lucha contra la delincuencia y la corrupción.

El ministro del Interior, Carlos Basombrío, al comentar sobre este hecho no ha dejado de destacar el trabajo de inteligencia desplegado por la División de Alta Complejidad de la Policía y que permitió llegar a la captura del controvertido burgomaestre y otras 35 personas. Queda demostrado que en esta guerra, contra la corrupción, juega papel importante la labor de inteligencia que pueda desplegarse en sus diferentes niveles para dar y mandar tras las rejas a ciudadanos que se manchan con dinero sucio. El trabajo de inteligencia, como lo demostró el matemático Alan Turing y su equipo, que pudo desencriptar los mensajes nazis y llevó a los aliados a ganar la Segunda Guerra Mundial, es indispensable en el país si realmente se quiere desterrar a este flagelo de nuestra sociedad.

tags