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Más allá de la causa

Este tipo de eventos, donde nuestros chefs se comprometen no solo con su entorno, sino con su país y su problemática, nos muestran la responsabilidad social en la que todos deberíamos participar de una u otra manera

27 de Agosto del 2017 - 09:26 Jimena Agois

El pasado sábado tuvo lugar en la ciudad de Cusco un evento benéfico llamado “Popular”. Una gran mesa picantera se instaló en medio del mercado de San Pedro, donde José Luján y Paul Rivera, del restaurante Taytafe de Cusco, lograron reunir a cocineros de Lima y el resto del país. Los chefs se juntaron para brindar al público local un menú degustación de seis pasos. El costo era de S/120, que irían para apoyar al hogar de niños Juan Pablo II. Paralelamente al evento, el chef Palmiro Ocampo y su equipo se encargaron de crear cuatro platos, elaborados con las prácticas del reciclaje culinario, para el público del mercado que no pudiese pagar el menú, y así todos pudieran participar de una u otra forma en este simpático evento. Locro con zapallo y papa, fideuá de pasta frita con brócoli, coliflor y hojas de apio o postres como piel de naranja rellena de budín de plátano y su cáscara garrapiñada, son algunas de las delicias que se lograron ese día.

BENEFICIADOS. Se recaudaron un poco más de S/19,500 y la alegría de haber logrado servir 728 porciones de comida bajo la práctica del reciclaje culinario. 250 voluntarios participaron de este evento: estudiantes del Instituto Blue Ribbon y del restaurante escuela Paraqay, las picanteras de Cusco y los cocineros de la Generación con Causa, donde se alcanzó la meta que el grupo de jóvenes chefs se propuso y, gracias a ello, 60 niños y adolescentes se verán beneficiados, reimplementando la abandonada panadería que tenían en el hogar, la cual no solo volverá a proveerlos de pan, sino también donde aprenderán sobre panadería, pastelería y técnicas de cocina, educándolos para un futuro con oficio. Así, al cumplir la mayoría de edad, estos niños estarán capacitados para realizar labores en distintos restaurantes y podrán aplicar también a becas en el Instituto Blue Ribbon para continuar sus estudios, permitiéndoles lograr una independencia económica en el futuro.

RESPONSABILIDAD SOCIAL. Este tipo de eventos, donde nuestros chefs se comprometen no solo con su entorno, sino con su país y su problemática, nos muestran la responsabilidad social en la que todos deberíamos participar de una u otra manera, no solo en la cocina, sino en todos los rubros. El Perú es un país complejo, que necesita mucho, y desde acá entendemos que un cocinero, para desarrollarse y sacar nuestra cocina adelante, necesita concentrarse en ella y trabajar arduamente. Pero al mismo tiempo, sabemos que los problemas de nuestro país afectan, y que muchas veces es imposible mirar a un costado. Se necesita más gente que se comprometa de verdad no solo con el entorno, sino también con su problemática, y, como en todo, hay que saber equilibrar el trabajo personal del social. Los balances siempre son necesarios. Lo ideal sería que este tipo de eventos no se quede en la anécdota, sino que se haga una práctica común.