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Nadie habla de Belaunde

​En los años 80 existió en Ayacucho un cuartel en el que militares quemaban a personas luego de capturarlas sin ningún atisbo de legalidad

22 de Agosto del 2017 - 07:01 Ariana Lira

En los años 80 existió en Ayacucho un cuartel en el que militares quemaban a personas luego de capturarlas sin ningún atisbo de legalidad. Luego de más de 30 años, la justicia ha dado su veredicto y confirmado los secuestros, torturas y matanzas en ese terrorífico lugar.

Yo me pregunto: ¿por qué no vemos el nombre de Fernando Belaunde Terry por todos lados ahora que -por fin- se ha dictaminado la sentencia de Los Cabitos? ¿Por qué, en general, no asociamos el nombre del arquitecto con la violación de derechos humanos, como sí lo hacemos -justamente- con otros expresidentes?

Ojalá me equivoque, pero la sensación que me deja la reacción de la opinión pública luego del fallo es que no siempre somos igual de entusiastas al momento de condenar a quienes estuvieron a cargo de un gobierno represor.

La propia Comisión de la Verdad y Reconciliación señala que fue durante el segundo gobierno de Belaunde cuando más violaciones a los derechos humanos se cometieron por parte del Estado. Los informes de Amnistía Internacional -que eran “tirados al tacho”, según el mismo Belaunde- hablaban de “violaciones de derechos humanos sin precedentes”, de la impunidad de las atrocidades cometidas por las Fuerzas Armadas y de lo poco que hacía el Gobierno por controlarlas.

Teniendo esto en contexto, ¿por qué cuando, durante la campaña presidencial del 2016, Alfredo Barnechea utilizó -sin ninguna vergüenza- el nombre de Belaunde como bandera, buena parte de los grandes defensores de derechos humanos no solo no se inmutaron, sino que muchos lo apoyaron? ¿Cuánta sangre tiene que tener un gobernante en sus manos para que sea digno de nuestro enérgico desprecio? 

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