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No es motivo de broma

Fue noticia de trascendencia nacional, y por favor no frunza el ceño porque hasta el mismísimo ministro del Interior, Carlos Basombrío, se refirió al tema

30 de Abril del 2017 - 07:32 Johnny Padilla

Fue noticia de trascendencia nacional, y por favor no frunza el ceño porque hasta el mismísimo ministro del Interior, Carlos Basombrío, se refirió al tema.

La repercusión de la boda civil de Mario Hart y la venezolana Korina Rivadeneira estuvo al mismo nivel de la aparición de los audios de Ollanta Humala, reviviendo el caso Madre Mía. Así estamos y negarlo sería un despropósito.

De ese enlace realizado en Huaral se ha dicho de todo. En la columna de la semana pasada sentamos una posición clara y firme: la ley se cumple. Nos guste o no, quien decide qué sanción se debe imponer a quienes las transgreden son las autoridades pertinentes que deben analizar el caso sin apasionamientos para determinar la sanción. Así funcionan las cosas, aquí y en la China, aunque no nos guste. Pero, bueno, exigir que se respeten las normas de toda sociedad civilizada no nos da el derecho de convertir algo tan serio, como el problema de la migración, en la payasada de la semana para ser los “bacancitos de las redes sociales”. Tras un pedido desesperado de Korina Rivadeneira solicitando que el presidente Pedro Pablo Kuczynski atendiera su caso y no la sancionaran expulsándola del país, a alguien se le ocurrió burlarse del tema y creó el hashtag #RevisaMicasoPPK, gracias al cual un drama que no solo vive la señorita Rivadeneira se convirtió en una tendencia en Twitter y Facebook. Para todos los graciositos que pusieron su cuota de “buen humor” minimizando el fondo del tema, les recordamos que, según estimaciones oficiales, hay un millón 200 mil peruanos en Estados Unidos, de cuya cifra se calcula que la mitad está en condición de ilegal. No todos nuestros compatriotas que viven en ese país, hoy con la amenaza de Trump, tienen los abogados de la señora Hart, viven a salto de mata, no pueden regresar y lloran de lejos la muerte de sus padres. Miles de peruanos, lamentablemente ilegales en muchos países, si tuvieran la pantalla y el peso mediático de una figura de la televisión también pedirían ayuda al funcionario que se les presente para que revisen su situación migratoria.

Sin ir más lejos, Venezuela, país de origen de Korina Rivadeneira, fue el destino de miles de peruanos en busca de un mejor futuro hace más de cuatro décadas. Hoy la historia se repite, pero al revés. La migración no es asunto de juego, ni de broma, entendámoslo.

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