El gobierno dice que este año incorporará a 60,000 niños a educación inicial, 80,000 el próximo año, creando 1,000 nuevas instituciones educativas, y que así seguirán sucesivamente por varios años hasta incluir a los 700,000 que faltan para la cobertura plena. Yo sostengo que en lugar de proponerse incrementos anuales que se agreguen a las cifras previas (para cerrar cada año un porcentaje del déficit), se debería partir de la meta del 100% cobertura, y desde allí preguntarse con qué estrategia, qué gente competente y con cuánto dinero se logrará ese objetivo en el cortísimo plazo.
Para ello se requieren tres cosas: decisión política del gobierno, decisión de financiar el plan e implementarlo en el corto plazo "sí o sí", y nombrar una autoridad con rango ministerial para que esté a cargo del logro de ese objetivo. Si nos basamos en las experiencias de las décadas pasadas en casi toda América Latina y sin duda en el Perú, la eficacia de las coordinaciones interministeriales es bajísima, así se designe una ministra como la responsable. Mientras no esté claro quién es el jefe que manda y responde por la ejecución y rendición de cuentas, la eficacia de las coordinaciones entre pares será bajísima y seguiremos con una ministra que tenga que implorarle a los otros que se sumen a sus programas.
Un anuncio así del presidente Humala el 28 de julio sería bien recibido (al menos por mí).