- No quiero imitar a un querido colega al que noto a veces obsesionado con Irán, pero eso de que Efraín Halevy, el exjefe del Mossad (el servicio secreto israelí), declare enigmáticamente al The New York Times que "si yo fuera iraní, tendría mucho miedo en las próximas doce semanas" sí merece abrir esta columna. El mundo está suficientemente golpeado (Europa por reventar, EE.UU. muy débil y con una gran sequía, China frenándose) como para que estalle otra guerra en Medio Oriente -ojo, Irán es un peso pesado -con 65 millones de almas y casi del tamaño de Alaska- que puede cerrar el estratégico estrecho de Ormuz, por donde circulan los buques tanques petroleros- y el barril de crudo se vaya a $200. No creo que Teherán se quede con los brazos cruzados ante un ataque preventivo israelí-yanqui o solo israelí contra el programa nuclear de los ayatollahs. Obviamente, estos tres meses de Halevy son los que anteceden a las elecciones yanquis, periodo en que Obama va a estar en otra y y lapso en donde tendría que apoyar como sea a un Israel en guerra si no quiere perder el apoyo de la poderosísima comunidad hebrea estadounidense en el periodo final de la campaña (ya vimos cómo su oponente Romney más parecía del Likud que republicano en su reciente gira por Israel). Feo, feo...
- Hablando de declaraciones flamígeras y belicosas, Cipriani debe estar feliz de la vida con esa barbaridad que la vicerrectora caviar de la ex PUCP le ha soltado nada menos que al diario más importante de EE.UU. (el NYT) sobre que solo dejarán la universidad -que usurpan contra un testamento y contra la Iglesia- por la violencia.
Ni Marcial metió más la pata que Pepi cuando tildó de "terrorista" al ayacuchano padre Gaspar, cuando se autotituló "Rector de Facto" en esa entrevista a El Comercio o cuando se le ocurrió jugarse la universidad a un solo tiro de dado con un amparo ante el TC en lugar de litigar por años. ¡A Cipriani le han tocado los mejores rivales posibles, esos que se hacen autogoles a cada rato! ¿Ya en qué se diferencia Pepi del SUTEP con estas amenazas? Por lo menos es franca, porque estos no respetan ni los fallos del TC ni las encíclicas ni a los tratados internacionales (¿con qué cara el Estado Peruano le va a reclamar a Chile que Santiago cumpla un fallo adverso en La Haya si el Lima no respeta su tratado con el Vaticano?) ni al Papa mismo. ¡Qué angurria muestran por permanecer en sus puestos (porque no me digan lectores que se creen el cuento de estos caviares de que actúan así "en defensa del modelo pluralista de universidad". Jua,jua)! Después tienen la caparazón de decir que la Iglesia es la que quiere los bienes.... ¿Por qué la dirigencia caviar no da un paso al costado y le dejan la administración a un tercero neutral (tipo el interventor Jaime Crosby de Canal 4, Felipe Osterling, Hernando de Soto, etc...) hasta que se dirima todo si son tan materialmente desinteresados y tan amantes de la justicia?
- ¡Qué desastre el deporte peruano en esta Olimpiadas, tan malo como el fútbol! ¡Cómo se ha retrocedido de lo poquito de otrora! En los juegos de la postguerra teníamos algunos papeles decorosos (por lo menos pasábamos la primera etapa) y más aún en los Panamericanos, con la siempre tan guapa Edith Noeding, Johnny Bello, Fernando Acevedo, Roberto Abugattás, los basquetbolistas en Tokio 1964 (se le ganó sensacionalmente a Brasil -que después se llevó la medalla de bronce- y se le jugó un partidazo al campeón EEUU, con quien perdimos 60-45. Ricardo Duarte fue el máximo anotador del torneo), para no hablar solo de Tiro (como cruelmente se bromeaba antes con la frase: ¡Cómo Perú no va a ser bueno en "tiros"!) o vóley. Hasta Chile o Colombia, que tienen discreta actuaciones olímpicas, nos golean con sus 13 y 14 medallas acumuladas frente a nuestras 4. Ya ni hablar de Brasil, México o Argentina y menos la inalcanzable Cuba.
Para cocineros nomás estamos, carajo...