DLa Municipalidad de San Isidro viene elaborando el Plan Urbano Distrital 2012-2022, instrumento que permitirá contar con políticas urbanas, las que mediante la proyección y visión de desarrollo de todos sus sectores de planeamiento, orienten la gestión territorial y permitan mejorar las condiciones ambientales ordenando el distrito, mediante la inclusión de la Zonificación de los Usos del Suelo.
Hace un par de semanas, la Municipalidad de Lima Metropolitana promulgó la Ordenanza N° 1617-MML, la misma que busca regular los procedimientos de cambio de zonificación en todos los distritos de la capital. Muy poco se ha hablado sobre lo grave que puede resultar este tema. Esta norma impedirá el desarrollo de cualquier Plan Urbano Distrital que alguna jurisdicción esté programando, ya que conforme se aprecia en la misma, cada seis meses la Municipalidad Provincial de Lima tendrá la facultad de introducir cambios de zonificación en cualquier distrito, lo que resultará tremendamente pernicioso, especialmente para distritos urbanamente consolidados, como San Isidro, Miraflores, Surco, San Borja, La Molina, etc., que ya tienen su Plan de Desarrollo Urbano Distrital aprobado o están en proceso de ser aprobados.
Conviene resaltar el hecho de que si revisamos bien la normatividad urbanística referida a cambios de zonificación, encontramos que el Decreto Supremo N° 004-2011-VIVIENDA ya establece que ningún cambio de zonificación se puede realizar dentro del plazo de dos años de aprobado el Plan de Desarrollo Metropolitano y Plan de Desarrollo Urbano Distrital; por lo tanto, estaríamos ante una seria contradicción al citado decreto.
Hace unos días atrás, leí las opiniones de algunos especialistas en Derecho Municipal, quienes han señalado que la Ordenanza N° 1617-MML le confiere muchas prerrogativas a los vecinos de cada jurisdicción, con lo que discrepo totalmente, ya que si leemos detenidamente la citada norma, esta señala expresamente que tanto la opinión técnica de los municipios distritales como la de los vecinos son puramente referenciales, siendo la comisión especial de la MML la que finalmente decidirá si procede o no cada cambio de zonificación.
Al parecer existe cierta tendencia a desconocer los avances que nuestra legislación ha tenido en temas de descentralización de competencias y participación ciudadana. No obstante, me resisto a creer que lo que se está buscando es retroceder a estilos de gobierno que han demostrado ser un total fracaso en el pasado y que han dejado una estela de problemas que venimos pagando hasta la actualidad...
La norma citada provocará incrementar la creciente presión inmobiliaria por intensificar los usos del suelo, escenario que afectaría principalmente a los distritos eminentemente residenciales, sin posibilidad de sostener un planeamiento serio y ordenado con normas estables para la ciudad, de tal modo que se garantice la calidad en su infraestructura de soporte. Asimismo, esta ordenanza pareciera que estuviese planteada para satisfacer intereses particulares y no a la sociedad civil, ya que los cambios de zonificación podrán darse a partir de solicitudes personales.
En consecuencia, este dispositivo pretende dejar de lado los planes distritales que contemplan la visión de desarrollo concertado entre las autoridades locales y los vecinos, tal como es el caso del distrito de San Isidro. Esperemos que la actual gestión de la MML reconsidere la promulgación de la Ordenanza N° 1617-MML. E