De Alejandro Toledo a Ollanta Humala, pasando por Alan García, cada vez que la ley y las turbas se han enfrentado, la ley ha terminado por los suelos. De seguir por esta pendiente, la gente va a terminar identificando democracia con caos, libertad con libertinaje, con lo que se seguirá abonando el terreno para una salida autoritaria. De aquí mi convicción que una democracia débil e incapaz es peor que una dictadura, porque nos roba la esperanza y, con ella, la fe en la libertad.
En teoría, el Estado existe y cobra impuestos para garantizar el imperio de la ley, que es el cimiento sobre el cual se construye un país. Si el Estado de derecho no existe o se tambalea como un borrachín en plena calle, ¿qué sentido tiene hablar de globalización, innovación e inclusión social? Cuando un país pierde la batalla del orden público y sólo tiene como respuesta la palabreja "diálogo", tal país está al borde del abismo. ¿De dónde ha salido la idea que la democracia tiene que ser débil, cabizbaja y sumisa con la insolencia de los extremistas? ¿Quién ha vendido la teoría que bloquear carreteras, apedrear, quemar y chantajear son derechos constitucionales? ¿Qué virus hay en el sillón presidencial que cada vez que un demócrata se sienta allí se convierte en un idiota?
Si Humala no se ha enterado, la democracia también es orden y disciplina. Para cumplir con estos objetivos, el gobierno cuenta con la policía nacional y con el sentido común de la mayoría de los ciudadanos que quieren vivir en paz. Adicionalmente, y solo con dar cuenta al Congreso, puede decretar el estado de emergencia, que es lo que corresponde en casos graves de perturbación del orden interno. No existe pues vacío legal ni pretexto alguno para no ejercer la autoridad que el pueblo le ha delegado. Este país quiere y tiene derecho a ser grande; pero no lo lograremos si quienes nos representan en el gobierno no son conscientes de este destino superior. La historia está llena de ejemplos de árboles que se han convertido en musgo, de sueños de gloria que han terminado en un pantano. Ojala no suceda esto con el hasta ahora presidente enano que tenemos