El lastimoso emperador de Cajamarca, Gregorio Santos, así como sus acólitos predilectos, Saavedra y Hernández, asistidos por el que más parece un bufón que un "padre", Marco Arana, deben haberse sentido avergonzados, envidiosos y acomplejados por su mitin "del primer día" en Cajamarca, que algunos periodistas, generosos o comprometidos con el vandalismo, le atribuyen 15 mil manifestantes. Es decir, la mitad o menos de la manifestación en apoyo de la minería, la paz, la civilidad, la tecnología, el trabajo y el progreso, que el martes pasado convocó a un verdadera masa de gente: sumaron entre 30 mil y 40 mil concurrentes, según los cálculos veraces y confiables.
El emperador y sus edecanes, quizás espiando desde una ventana con cortinas, se habrán quedado enfermos con la magnitud del "Conga sí va", en la que expresaron su voluntad los trabajadores, campesinos, comerciantes, hombres de negocios, profesionales, mozos de café, estudiantes universitarios, amas de casa, señoras del mercado, dependientas de tiendas, ingenieros y capataces, ganaderos, agricultores... y un largo etc.
Naturalmente, para reunir la numerosa manifestación del martes no fue necesario sembrar en todas las áreas comerciales de Cajamarca volantes como los que usó la irresponsable y delictiva advertencia del "Comité" imperial, que decía: "Si no cierras el 31 tu negocio, ¡te lo volamos...!" Firmado por: ¿Sendero Luminoso? ¿Terroristas S.A.? ¿El emperador y el apóstata? No. Los volantes y amenazas de voladura no llevaban ninguna firma. Una de las tácticas preferidas por subversivos y terroristas es el anonimato. Pero no tienen inconveniente alguno, al amparo del "Comité de Lucha", en exigir a los empresarios limosnas, dádivas, almuerzos y gaseosas, bajo amenaza de "reventarles el negocio": así lo denunció la Cámara de Comercio de Cajamarca.
Este magnífico despelote llamado "Conga no va" se propone simplemente privar a Cajamarca y al país de una inversión de 4,800 millones de dólares para "salvar" cuatro lagunitas que no sirven, ni para riego, ni para consumo humano o ganadero, por el alto contenido de metales pesados presentes en el agua: está probado hasta el aburrimiento.
Conga no irá si el gobierno del señor Humala permite que la demagogia más torpe y nociva gane la partida. Pero en ese caso, sí va el empeoramiento de la vida para la gente más pobre de Cajamarca; sí va el desaliento de la inversión extranjera en el Perú; sí van la piedra, el palo, el bloqueo de carreteras, la paralización de operaciones, los enfrentamientos y la violencia, quizás también más muertos; sí va la pérdida del prestigio que el Perú ha ganado, con tanto trabajo y esfuerzo, como modelo económico para países en desarrollo; sí va el desaliento a la inversión, tanto local como foránea, porque las reglas de juego son otras, como en los días del espantoso general Velasco Alvarado, "Juan sin miedo"; sí se va borrando el camino -que no es autopista asfaltada, sino camino empedrado- que hemos emprendido para viajar de la miseria a la prosperidad, de la barbarie a la civilización...
¿No es posible entender todo lo que hay detrás del incomprensible "Conga no va"...?