- Todo indica que el PRI regresa al Ejecutivo este fin de semana en México, así como que el Partido Colorado volverá a ser gobierno en Paraguay dentro de 9 meses. Es curioso cómo estos dos partidos que dominaron casi hegemónicamente el poder con tantas acusaciones de corrupción y prepotencia (recordemos que los Colorados eran el principal sostén de la larguísima dictadura de 35 años del general Stroessner) retornan vigorosos tras las fallidas experiencias del PAN y de Lugo. Y apuesto que el peronismo, con otro candidato y otro mensaje, le tomará el relevo a la Kirchner en Argentina, mientras que el brasileño Partido de los Trabajadores podría revalidarse tras Dilma Rousseff con el regreso de Lula. Y todo indica que la Concertación chilena sucederá a la derecha, con un retorno de Bachelet. De otro lado, vemos algunos muy atornillados, como Chávez (aunque no por mucho tiempo personalmente), Evo (que ya está desgastándose aceleradamente, aunque no se vislumbra quién sería su relevo), Correa (que sigue muy fuerte y sin contendor) y Ortega (aunque este ganó con fraude, algo por lo que ni la OEA ni la Unasur protestaron. Claro, es de izquierda y a estos no los marcan como a los derechistas). Aquí posiblemente el nacionalismo pretenda retener el poder el 2016 con Nadine, aunque nuestro electorado y "electarado" son muy volátiles como para hacer pronósticos, a lo que se sumaría un intento de retorno del aprismo con Alan, el fujimorismo con Keiko y el chakanismo con Toledo, lo que le daría también una apariencia de continuismo reeleccionista similar al resto de la zona, aunque la diferencia en el Perú (como en Ecuador y Bolivia) es que aquí las preferencias se mueven más por caudillismos que por fidelidades partidarias hegemonistas, como en Paraguay (Colorados), México (PRI), Nicaragua (sandinismo) y Argentina (peronismo), con la posible adición de Brasil (Partido de los Trabajadores) y Venezuela (¿habrá vida para el PSUV tras el fin de Chávez?).
Precisamente, quiero recoger esta última pregunta asumiendo que Chávez desaparezca de aquí a un año. Una posible salida sería tipo "Velasco-Morales Bermúdez", donde un camarada un poco más moderado, pero dentro del sistema socialistoide, sucede al líder (minado por una enfermedad) y protagoniza una transición hacia la democracia. El candidato dentro de este esquema sería el también militar chavista Diosdado Cabello.
Otra sería una salida a la argelina, la de Ben Alí-Boumedienne, donde al líder radical le toma la batuta un personaje de las mismas canteras, pero también un poco más moderado. La diferencia con el escenario anterior es que aquí el partido dominante (FLN en Argelia, PSUV en Venezuela) se perpetúa por muchos años más en el poder, volviéndose una "petrodictadura izquierdista y militarista". Otro escenario es que la oposición gane las elecciones y tome pacíficamente el relevo, como ocurrió con la sorpresiva victoria de Violeta Chamarro contra el sandinismo en 1990, algo que creo que sería imposible en Venezuela con Chávez vivo e improbable con este muerto antes de octubre (no creo que los chavistas quieran soltar así nomás la teta). Conociendo el achorado temperamento venezolano, el fanatismo generado por Chávez, la injerencia de la dictadura de los hermanitos Castro (que necesitan del subsidiado petróleo venezolano para sobrevivir) y la polarización clasista/racial, mucho me temo que Venezuela saldrá algún día muy violentamente de la costra chavista.
- ¡Qué tal revolución energética ha generado en EE.UU. esta técnica del "fracking" (fractura hidráulica), que abarca al gas y al petróleo! Con esta técnica tan novedosa es que Dakota del Norte acaba de superar a Alaska como el segundo estado yanqui productor de petróleo (California es el cuarto), aunque todavía lejos del líder Texas. Ya EE.UU. ha vuelto a producir 6 millones de barriles diarios, algo que no sucedía desde 1998. Y se estima que a este ritmo va a satisfacer la mitad de su demanda interna en el 2020, mientras que la expansión en la producción y consumo del gas natural sigue imparable. Esto va a tener mucha repercusión en la economía y geoplítica local.
P.D. Esta columna retorna el lunes.