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Para este frío invierno: Sopas

Existen las sopas que reponen el cuerpo

25 de Junio del 2017 - 07:28 Jimena Agois

Si uno piensa en preparar distintos tipos de sopa, imagina que suelen ser rápidas, sencillas y deliciosas. No es necesario ser un genio en la cocina para hacerlas. No se requieren las más destacadas habilidades o las técnicas más complicadas, más allá de un nivel básico de conocimientos de cocina. Para muchos, las sopas son elementales, pero basta con ser lo suficientemente observador para darse cuenta de que para hacer una buena sopa se requieren distintos métodos.

Hay que saber manejar espesores, preparar caldos fuertes o suaves y aplicar métodos como caramelizar y sudar. Las variedades son infinitas y el único límite es tu imaginación.

Las sopas son ideales para darle uso a las sobras, para congelar y siempre tener a la mano una comida sana, rápida y sin conservantes. Existen distintos tipos, y en cada uno se aplican diferentes métodos de cocina. Independientemente de qué ingredientes se agregue, podemos mencionar algunos: sopa clara, de caldo, consommes, crema, a base de velout, puré, bisques o chowders.

EN LA VARIEDAD ESTÁ EL GUSTO. El peruano es sopero y en muchos casos no importa si es verano o invierno. La sopa se utiliza como entrada en muchos menús, ya sean de casa o de la calle. Hay sopas famosas, que se consumen toda la vida. Está la que repone el cuerpo de cualquier juerga o enfermedad, como el caldo de gallina o un buen chilcano, tempranito en la mañana.

La que te hace recordar a tu casa como la sopa a la minuta o la criolla. En mi caso, es el menestrón el que me lleva a mis días de infancia. Con bastante albahaca y muchas verduras.

Basta que empiecen los días de frío y los peruanos comenzamos a preguntar por un buen sancochado. Primero el consomme, bien concentrado, acompañado de rocoto y limón. Están también las sopas de moda como el ramen, que llegó hace un par de años y ha sabido quedarse. Si seguimos por el lado oriental, ya hay varios locales que tienen sopa Pho, y, a ver, levante la mano quien vaya al chifa y no pida sopa wantán.

CONSERVACIÓN. En el caso de las cremas, no hay quien no ame una de zapallo, con croutones y un poco de queso parmesano. Con un poco de tiempo, cualquier ingrediente puede convertirse en una sopa de invierno extraordinaria. Bien envasada, puede durar hasta cinco días en el refrigerador y hasta dos meses congelada, solo recomendamos llevarla a hervor antes de consumir. Aproveche que los días están fríos y disfrute todo lo que pueda.

Algunas de mis sopas favoritas son:

-El sancochado del Hotel Sheraton

-El menestrón de Isolina

-El ramen de Maido

-La sopa de pollo de Tanta

-El caldo de gallina de El Huerto Florido

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